lunes, 15 de enero de 2024

¿QUÉ ES EL MIEDO?

                                                             (CUENTO)


Se disponía el Maestro a entrar en meditación cuando fue interrumpido por su alumno.

 

--- Maestro, ¿qué es el miedo?

--- Es lo más profundo de nosotros mismos oculto en lo que proyectamos con pensamientos equívocos que rayan en lo absurdo.

--- La verdad no comprendo Maestro.

--- En una ocasión un hombre caminaba por el anden cuando apareció ante él un ratón, animal al que le tenía pavor. Por lo que de inmediato y sin pensar las consecuencias dio un salto bajando de la acera, con tan mala fortuna que un auto lo atropelló. Dime, ¿Qué lo mató?

--- Uno diría que el carro, pero por supuesto fue el ratón.

--- No, lo mató la única cosa presente no tangible, el miedo.

 

martes, 9 de enero de 2024

CUANDO LLEGA EL AÑO NUEVO

                                                             (POEMA)


Cuando llega el año nuevo 

Cambia de fecha el calendario,

Pero lo que eres por dentro 

Lo sigues siendo a diario.

 

No celebres creyendo que

Una nueva persona te habita,

Eres el gemelo del que eras,

La costosa razón gratuita.

 

Te acuestas con tus demonios

El treinta y uno de diciembre, 

Y el primero de enero despiertas

Abrazado a ellos como siempre.

 

Como los planos del arquitecto

Que aún no erigen la construcción,

Tus propósitos de año nuevo

Solo son dibujos en proyección. 

 

Tu cambio ansiado  

No requiere fechas especiales,

Tan solo te demanda que

Presente y pasado no sean iguales. 

 

Si lo haces hoy, o mañana,

O después, será extraordinario,

Desde el día que lo ejecutes 

Cada puesta de sol será tu aniversario.


martes, 7 de noviembre de 2023

LAS DOS FILOSOFIAS

                                                        (CUENTO)


Un día se encontraron dos aprendices de distintos monasterios y se enfrascaron en una discusión sobre sus filosofías ya que ambas se contradecían. Llevaban ya un buen tiempo en la disputa cuando pasó por allí un anciano del pueblo al que llamaron de inmediato. Lo pusieron a desempeñar el papel de juez y cada quién hablo de su Maestro y la doctrina que enseña. El anciano escuchó atento hasta que ambos terminaron.

 --- Muy bien, diga si no es verdad que mi Maestro es el más sabio y su filosofía es la definitiva.

--- Descuide Señor, puede decir la verdad con toda tranquilidad, no importa que a él le hiera.

--- Muchachos, --- dijo el anciano--- lo planteado por cada Maestro está perfecto, son ustedes los que están mal en lo que piensan.

--- Pero es imposible que ambos Maestros estén bien si cada uno dice lo contrario.

--- Y es imposible que nosotros estemos mal si cada uno sigue a los dos que usted dice están bien en lo que dicen.

--- Muchachos, --- agregó el anciano con una amable sonrisa en los labios--- los dos Maestros están bien porque saben demasiado, y ustedes están mal porque ignoran que incluso los maestros pueden estar equivocados.


lunes, 24 de julio de 2023

LOS ROMPECABEZAS

                                                     (CUENTO)


Llevaban a cabo un extraño juego de enamorados propuesto por el mejor amigo de ambos; él se encontraba concentrado en armar el rompecabezas que la dibujaba a ella, lo hacía sin una imagen guía, tan sólo recurría al retrato en su pensamiento para construirla y no dudaba ni por un segundo ser capaz de hacerlo por dicho medio.

 

Ella mientras tanto, tenía frente a sí un rompecabezas con el dibujo de él y hacía lo propio; todos sus pensamientos fluían hacia la imagen de su amado que llevaba tatuada en el pensamiento, y al igual que él, estaba totalmente convencida de tener en dicha imagen todas las repuestas para el reto impuesto.

 

Ambos se encontraban próximos a terminar el juego, pero ocurrió al mismo tiempo que se sintieron confundidos respecto a partes especificas del retrato, una vez más se concentraron en visualizar en sus mentes la imagen del ser amado; aparentemente unas cuantas piezas no coincidían, pero se negaban a rendirse y aceptar lo que les había dicho su amigo, que no serían capaces de armarlos acudiendo simplemente al recuerdo mental sin pedir ayuda al otro.

 

Al cabo de un largo tiempo ambos desistieron de su orgullo y cedieron intrigados por el misterio, se pidieron ayuda mutuamente y descubrieron que cada uno tenía las piezas que faltaban al otro, entonces sonrieron pues comprendieron en qué consistía el juego. El amor suele convertirse en el rompecabezas de nuestras vidas porque sólo pensamos en el ser amado y su imagen fija en nuestra mente nubla esa capacidad de ver que podemos estar equivocados.

 

 


lunes, 23 de enero de 2023

LAS ALMAS A ESCONDINDAS

                                                              (CUENTO)


Un buen día todas las almas se reunieron para jugar a las escondidas, y pese a ser infinitas se las ingeniaron para enumerarse. Allí estaban en un lugar del cosmos, almas de todos los colores, formas y tamaños. Pero había una en especial que sobresalía, era el alma más hermosa y sabia, todas las otras le profesaban una sincera admiración. De ella emanaba un sentimiento cálido que a quién se le acercara enamoraba.
 
Pero fue otra, el alma más traviesa, la encargada de buscar a las demás. Debía taparse los ojos y contar hasta mil trillones. Mientras lo hacía las otras se daban a la fuga buscando el mejor lugar, disponían del universo entero para ocultarse. Algunas se introducían en los agujeros negros del espacio; otras se montaban en los cometas y se marchaban tan lejos como estos fueran; otras preferían alojarse en el brillo de alguna estrella, las más perezosas y menos creativas simplemente se hacían tras algún planeta; otras en cambio, las más dispuestas a nunca ser halladas, se adentraban en lo más profundo de los enigmas.
 
Pasado el tiempo necesitado para su conteo, el alma traviesa se dio a la búsqueda. Primero encontró a las que estaban tras los planetas, después sorprendió a las que reposaban en el brillo de las estrellas, incluso descubrió el truco empleado por varias que se unían para despistarle creando constelaciones. Descubrió a alguna que se había caído del cometa y estaba apenas en la estela, así supo el truco de las muchas que se escondieron bien lejanas. Sin miedo alguno se introdujo en los agujeros negros y con mucho valor hizo lo mismo en los enigmas. Las pocas almas que faltaban resultaron estar tras el límite del universo, pero fueron descalificadas por trampa.
 
Finalmente advirtieron que hacia falta una, aquella alma que les era tan bella como ahora esquiva. Se divirtieron viendo cómo el alma inquieta se daba a la búsqueda frenética. Pero pasados varios siglos empezaron a contagiarse del deseo de buscarla y se unieron todas en dicha empresa. La buscaron en las estrellas que recién nacían y en las novas que se extinguían. La buscaron en el más ardiente sol como en la más triste de las lunas. Llegaron al extremo incluso de buscarla en los planetas, a donde solo puede entrarse si es con un extraño traje de huesos, piel y carne. 
 
Hace ya miriados siglos desde que el alma bella se escondió. Algunas se han cansado de jugar, pero otras aún se esfuerzan, es por eso que hoy en día un buen número de las almas, cada una a su manera, están buscando a Dios.
 

miércoles, 21 de diciembre de 2022

EL SECUESTRO DE MI MADRE

                                                             (CUENTO)




Yo era muy pequeño entonces, pero recuerdo perfectamente el rostro de mi padre totalmente desfigurado por la angustia, era una calurosa mañana de verano cuando irrumpió en la habitación donde yo jugaba con mis hermanos, simplemente se nos quedó mirando y dio la noticia de inmediato: “¡Su mamá acaba de ser secuestrada!”. A pesar nuestra edad sabíamos perfectamente lo que eso significaba, y siempre he agradecido el hecho de que mi padre no se pusiera con rodeos o se tomara la molestia de mentir para protegernos. Esa confianza que papá depositó en nosotros nos hizo adquirir el compromiso silencioso de comportarnos valientemente, así como la situación lo exigía. Primero tuvimos una discusión intentando decidir si avisar a las autoridades o esperar a que los maleantes se comunicaran; finalmente optamos por no precipitarnos y aguardar a que se pusieran en contacto.
 
Uno suele pensar que ese tipo de cosas sólo le ocurren a los demás, vemos las desgracias como algo tan lejano y ajeno que nos resistimos a comprenderlas, solo cuando vivimos el infortunio en carne propia abrimos nuestra mente al dolor que conlleva, me parece demasiado triste que debamos descubrirlo de tal manera. En éste momento el relato que usted sostiene en sus manos hace que crucen por su mente pensamientos como: “¡Otro secuestro!”, “Éste país cada vez está peor”, “Algo habrá hecho para merecerlo”, “¿En dónde está la pagina de deportes?”. ¿Y quieren saber por qué lo sé, por qué sé que son esas las ideas que cruzan ahora mismo por su cabeza?, muy sencillo, ¡porque yo era como usted! Veía las noticias y sólo me afectaba el saber que los precios subirían. Por eso sé que usted sólo podrá entenderme cuando le ocurra, también por eso ruego que usted nunca deba comprenderme.
 
Pasaron dos días y los secuestradores no aparecían, temíamos por su vida al mismo tiempo que preguntábamos por qué nos sucedía, por qué a nosotros si no éramos una familia adinerada, ese es otro error, creer que solo le ocurre a la gente rica. Pero sin importar nuestra pobreza estabamos dispuestos a conseguir lo que fuera para salvarla, mas al transcurrir el tercer día de silencio absoluto optamos por contar a unos amigos y ellos estuvieron de acuerdo en que debíamos presentar el denunció, cosa que hicimos tan sólo para comprobar que es un absurdo, mi madre no era esposa de alguien importante como para ver un verdadero operativo, sólo preguntas de rutina para consignar palabras en una declaración oficial donde negábamos tener enemigos u conocimiento alguno del por qué nos hacían esto, incluso nos prohibieron dar dinero a los mafiosos cuando comunicaran el precio requerido.
 
Transcurrieron dos meses de zozobra silenciosa y perdimos la esperanza de volverla a ver con vida, nos resignamos a la idea macabra de que la habían matado al oponer resistencia. Un año luego mi padre aún se negaba a realizar un funeral simbólico porque no podía descansar hasta encontrar su cuerpo. Mis hermanos y yo hicimos lo posible por continuar con nuestras vidas en homenaje a quien nos dio la oportunidad de llegar a éste mundo.
 
Hasta que ocurrió dos años luego de su plagio, llegaron noticias de un amigo lejano que llevaba desaparecido desde tiempo anterior al de nuestro rapto. Fue él quien nos contó lo ocurrido, un desconcertante y para nada reparador alivio. Es así como hoy sabemos, sin poder hacer algo por ella, que mi mamá, al igual que otros animales, vive prisionera en una jaula donde la gente, no sé de qué clase, pagan por verla.

jueves, 17 de noviembre de 2022

LA LLAVE DE LA FELICIDAD

                                                            (CUENTO)



Aquel hombre había dedicado toda su vida a buscar la llave de la felicidad, le había buscado en todos los lugares que podría estar. En la mítica olla de oro al final del arcoíris, en las casas de los gnomos, en el sentimiento de los poemas, en la esencia de los besos y del amor que se hace con el cuerpo. Pero aquellos largos años su búsqueda había sido en vano.


Hasta que un buen día, cuando su existencia se acercaba ya al ocaso, dirigió su voz al cielo y pidió a los ángeles un obsequio, rogó ser digno de recibir la llave de la felicidad justo antes de morir. Fue así que ante sus ojos hizo su aparición un ángel y llevaba en sus manos la preciosa llave. El hombre dichoso la tomó y su alma corrió con el ultimo suspiro hacía donde la propia llave le indicaba, llegó a un lugar recóndito al que difícilmente llega la mente humana, pero fue entonces cuando el hombre conoció el verdadero significado de la zozobra, tenía la llave, pero era infinito el número de puertas.


jueves, 10 de noviembre de 2022

LA ARROGANTE DOCTORA

                                                                  (CUENTO)


Ella era un caso excepcional en la historia de la medicina, sin importar la naturaleza o gravedad del caso siempre podía salvarlos. Parecía dominar todas las ramas de la cirugía, dominaba a la perfección desde la neurología hasta la cardiología, y aunque pecando de un orgullo excesivo, la verdad sea dicha, ningún paciente suyo había muerto.

 

Pero un buen día se presentó ante ella un hombre al que le dolía el pecho, ella lo examinó y de inmediato dictaminó que era un problema psicosomatico el del hombre es cuestión. Éste le rogó, pero ella no quiso prestarle más atención, él alegaba padecer de algo que le estaba matando, pero ella refutaba diciendo que conocía absolutamente todo padecimiento y él no presentaba síntoma alguno que le indicara algo serio.

 

Y sucedió al poco tiempo que el hombre falleció, ella no daba crédito a lo ocurrido y solicitó llevar a cabo una autopsia. Al abrir el cuerpo de aquel hombre supo que en lo sucesivo la vida misma le enseñaría mucho más que la academia, la arrogante doctora aprendió con humildad que nadie lo sabe todo y que el desamor a veces mata.


viernes, 28 de octubre de 2022

INCOMPLETO

                                                            (CUENTO)


Aquel día despertó a las seis como es usual. El sol seguía allí, también el cielo, y aparentemente no tenían pensado irse. Recorrió su estancia con la mirada, las cobijas en la cama, el reloj en la pared, su libro de Bécquer junto a la lampara, el corazón en su pecho, cada cosa en su lugar, todo en orden, y la vida, a continuar.
 
Se dirigió a la ducha mientras pensaba en lo absurdo de su miedo, llegó a pensar que sin ella nada sería igual, envuelto por un temor infantil incluso soñó que al despertar la extrañaría tanto como para renunciar a respirar. Muchos le decían que el amor perfecto llega sólo una vez en la vida, y si se va, la vida parte haciéndole compañía. Pero era un nuevo día y ya lo sabía, nada cambiaría.
 
El agua caía sobre su cuerpo mientras se empeñaba en buscar de ella alguna huella, un solo daño de su ausencia. La cama parecía más grande, es verdad, cuando compartían el lecho el sentimiento de felicidad los hacia tan inmensos que la habitación se reducía al tamaño de un cenicero. Pero ahora, la cama era tan grande que durante la noche se sintió como el pez que tras vivir años en su pecera sale a mar abierto. Nada más había cambiado excepto aquello.
 
Salió del baño y empezó a vestirse. Ella seguía allí y lo miraba con dulzura, lo hacía desde el retrato que sobre la mesa de noche reposaba, él hacía el nudo a su corbata mientras le decía cuanto la amaba, la foto sonrió y guiñó un ojo, nada había cambiado. Volvió al baño para peinarse y sólo entonces se miró de frente. Su pelo hasta hace unas horas abundante era ahora escaso. De pronto su pie derecho presentó una comezón, se quitó el zapato y después la media tan sólo para encontrar que un dedo suyo ya no estaba. Condujo de nuevo la mirada hacía el espejo, ahora faltaban sus labios y ojo derecho. No era infundado el miedo, el negro vaticinio se hacía cierto, ella de verdad no volvería, él estaba incompleto.


miércoles, 19 de octubre de 2022

EL SECUESTRO DEL AMOR

                                                                 (CUENTO)



Él estaba desesperado por encontrarla, llevaba ya muchos años de buscarla infructuosamente, había realizado todo tipo de planes esperando dar con el paradero de su amada. La había buscado en relaciones que fueron efímeras en su afán de ser eternas, la había buscado en el platonismo sugerido por sus deseos íntimos, la había buscado, sobre todo, en las historias mismas que hacían cierto el mito.
 
Un día ya cansado de aquella penosa búsqueda tomo una decisión inusitada, motivado por el desespero que lo consumía secuestró al Amor, lo llevó a un paraje solitario y allí lo amarró. Comenzó a interrogarlo por el paradero de su amada. El Amor aseguró ignorarlo, pero él no le creyó y comenzó a golpearlo, estaba decidido a arrancarle una confesión, pero el secuestrado juraba no saberlo e intentaba explicarle que el Amor no sabe dónde está quien hace tanta falta, el Amor sólo conoce el sitio exacto donde se encuentra quien tanto ama, no su complemento.
 
Pero la desesperación en que se encontraba lo hizo no prestar atención a las respuestas de su prisionero, por eso sin dejar de torturarlo aún le preguntaba, y ocurrió irremediablemente que el amor murió ante el dolor infringido. Solo entonces aquel hombre comprendió que, ocurre muchas veces que es nuestro ciego deseo de amar a alguien, el que mata cualquier posibilidad de encontrarle.

jueves, 13 de octubre de 2022

EL RESPETO

                                                 (CUENTO)


Caminaban por un pasillo del monasterio discípulo y maestro. El pupilo repetía las lecciones recibidas al maestro que escuchaba atento. De repente el joven vio una araña que frente a sus pies cruzaba rápida y de inmediato intento pisarla, pero el anciano anticipando sus intenciones le advirtió: “¡No, deja que yo lo haga!”. El anciano levantó un pie y la araña cruzó ilesa para desaparecer  en el interior de una pequeña grieta.

 

--- Discúlpeme Maestro, entendí mi mala conducta --- dijo el alumno sintiéndose avergonzado --- debemos aprender a perdonar la vida.

--- No, yo no he perdonado nada.

--- ¿Cómo así Maestro? --- exclamó ahora confundido el joven --- Usted acaba de perdonarle la vida a esa araña.

--- Uno perdona cuando primero le han hecho daño, la araña no me ha lastimado por ende no la he perdonado, simplemente la he respetado,  así como los dioses nos respetan pudiendo borrarnos con el pie.

 


miércoles, 5 de octubre de 2022

EL MANIQUI

                                                           (CUENTO)


Él era un maniquí, y como todo maniquí, carecía de nombre, a la gente poco le importaba cómo se llamara, tan sólo prestan importancia al cómo se vistiera, y en todos los años que llevaba ejerciendo aquella profesión había lucido todo tipo de atuendos, los suficientes para haber aprendido que la apariencia no hace mayor diferencia cuando de encontrar el amor se trata. Para él no existía diferencia alguna entre los de su especie y los humanos, unos y otros sólo ven la marca de ropa que se lleva puesta sin importar que en el interior no se lleve nada.

Pero él se sabía distinto y ya estaba harto de aquella soledad, por eso un día cuando el almacén estuvo cerrado fijó su atención en una maniquí que recién había llegado, aún estaba en su caja y él tomó la decisión de armarla. Descendió del lugar en que lo exhibían y destapó la caja que la contenía, era la primera vez que hacía aquello, pero pensó que no debía ser muy difícil, simplemente empatar las piezas y listo, estaría hecho.

Se encontraba en aquel proceso cuando advirtió algo, no le gustaba la apariencia que estaba adquiriendo, empezaba a lucir exactamente igual que las demás, él quería una maniquí distinta y por ende así la haría. Estaba cansado de las apariencias convencionales, todas esas maniquíes glamurosas con sus perfectas formas, atentas siempre a que el maniquí varón vistiese Versace o Armani. Por eso empezó a unir piezas en donde no encajaban, aunque tuviera que aplicar un poco más de fuerza.

Finalmente, tras varias horas de titánica labor, su pareja estaba hecha, pero justo en aquel momento llegaban los dueños de la tienda, tuvo que darse prisa y ubicarse de nuevo en su lugar. En cuanto los propietarios entraron vieron a la nueva maniquí y sin dudarlo expresaron su rechazo, era una maniquí muy fea, además de averiada, debido a que ciertas piezas fueron encajadas donde no debían, sus brazos puestos en el lugar de las piernas y viceversa. Llamaron entonces al almacén que los dotó de ella y pidieron un cambio, en cuanto llegaron con la nueva maniquí ya armada admitieron que aquello era un suceso extraño, ubicaron en su lugar a la modelo nueva y a la distinta la botaron.

Mientras ocurría el maniquí muy triste se esforzaba por mantener la sonrisa que debe lucir quien se exhibe en la vitrina, en tanto lloraba silenciosamente comprendía la gravedad de su error, ese tipo de cosas ocurren cuando queremos que nuestra pareja sea exactamente como lo dicta el capricho de nuestros deseos.

miércoles, 28 de septiembre de 2022

EL LIBRO DE LA SABIDURIA

                                                        (CUENTO)


Llegó el momento en que el Maestro consideró que el pupilo estaba listo para la ultima prueba y lo llamó ante su presencia.

 

--- Eres mi más querido alumno, hemos estado juntos muchos años y creo que ya estás listo.

--- ¿Listo para qué Maestro?

--- Para recibir el Libro de la Sabiduría. --- dijo mientras sacaba uno bajo su bata.

--- Maestro, usted jamás me habló de él.

--- Sólo hasta éste momento de la preparación se tiene el privilegio, antes es un secreto. Cada Maestro por el que éste libro ha pasado escribió un mensaje antes de legarlo.

--- Maestro, muchas gracias por considerarme digno.

--- Pero primero debes tomar una difícil decisión. Así como cada Maestro debe escribir algo cuando pase por sus manos, antes de recibirlo debe decidir qué página quitarle.

--- No entiendo.

--- Antes de entregártelo hay una página que debo arrancar y tú decides cuál.

--- ¿Quiere decir que siempre hay una página que llega y otra que sale?

--- Y son tuyas ambas responsabilidades.

--- Pero todo lo que se halle escrito debe ser muy importante, quiero poder leer a todos los Maestros.

--- Pero hay alguno al que debes sacrificarle.

--- ¿La página del Maestro que decida se perderá por siempre?

--- Y ya nadie podrá conocerle.

--- Qué difícil decisión Maestro. Permítame pensarlo entonces. --- cerró sus ojos para meditar la decisión, permaneció así por un minuto y los abrió --- Ya sé qué página debo sacrificar.

--- Dime cual.

--- La mía, la que yo debo escribir, arranque la mía.

 

El Maestro esbozó una sonrisa, arrancó una página y entregó el libro. El alumno le abrió enseguida y encontró que ninguna pagina estaba escrita.

 


martes, 20 de septiembre de 2022

EL CAZADOR Y LA BESTIA

                                                                 (CUENTO)


En aquel onírico mundo, el cazador ha perseguido a la bestia por años, casi tantos como los que llevan las penas acompañando al humano. Ha visto todo el daño del que es capaz, ha sido testigo impotente de las vidas que la bestia destroza y deja atrás. Sólo él la conoce tanto, aunque su odio por la misma lo comparten tantos. Sabe el modo exacto en que sus víctimas padecen, el rito cruel que la bestia repite sin descanso: Las hace vulnerables justo antes del inmenso daño, les despoja de todo aliento, les roba el más audible de los gritos y el más silencioso de los respiros, les extrae la vida en segundos que la agonía convierte en años. No les da la muerte justa que sería aquella rápida y definitiva; les da la muerte lenta, esa que se anuncia en llantos irreparables, que se hace viva y daña, que engaña y se hace muerta, que se aferra a la sangre entre las venas y como el más siniestro de los vampiros les desangra desde adentro. Así es la bestia y no termina, se aleja luego dejando llagas que duelen si se curan, dejando una vida que se muere si resucita.
 
El cazador nunca le ha tenido a su merced, tampoco ha estado ante la siniestra presencia que se asemeja a las ausencias. Tan sólo ha visto de ella esa huella pérfida, esa huella desastrosa que jamas borra la arena. Siempre llega el cazador cuando no vale la pena, su misión es atrapar la bestia, no reconfortar a quienes son su presa.
 
Ésta vez la siente cerca, se apresura en alcanzarla, incluso puede olerla. Llega entonces sólo para ver de nuevo la triste escena, una vez más de las tantas miles. Un alma derrotada yace herida y patética agoniza. El cazador llora su derrota, la bestia sigue libre y él se mantiene aún en sombras. Se sienta para aclarar su mente en tanto maldice su suerte, susurra por lo bajo el juramento que se hizo desde antaño, “Maldita bestia a la que llaman Desamor, empeñaré mi eternidad porque un buen día tu noche perpetua ya no amanezca”.

jueves, 8 de septiembre de 2022

NINGUNA PROMISCUA

                                                          (CUENTO)


Ella lo presentía, a decir verdad, estaba convencida, tanto que, aseguraba no necesitar practicarse prueba alguna, no quería corroborarlo, se sabía contagiada y esa idea bastaba, prefería escucharlo de su conciencia que en voz de un especialista. De todas formas, ¿qué le dirían?, que estaba contagiada y nada podía hacerse, ni el arrepentimiento tardío o procedimiento alguno la curarían, o al menos eso es lo que temía. Podía sentir el virus actuando por dentro y el pesimismo le hizo pensar que su deceso era ya un hecho.

 

Se preguntaba por qué un acto descomplicado se convertía en aquello. Quizá no fue sensato, pero en realidad no lo hizo con tantos, sólo fueron tres, y comparado con el promedio de la época era un número escaso. Además, confiaba en cada uno ellos, no eran desconocidos como para ofenderlos pidiéndoles protección alguna. Pero tal vez sí fue un error, si alguno la había contagiado a su vez se lo hizo a otros dos extraños, una cadena de enfermedad que condena, una cadena de la cual, con un poco de precaución, pudo ser el eslabón en que muriera.

 

Pero era demasiado tarde para cualquier pensamiento casuístico, cometió un error y ahora debía pagarlo. Por más que escuchara lo contrario, se castigaba pensando que su tiempo estaba contado. Y llegó el momento, pasó de ser más que una sospecha o un fuerte presentimiento, el ingeniero de sistemas la revisó sentenciando: “Esta computadora tiene un virus, el disquet que le metieron estaba infectado”.


miércoles, 31 de agosto de 2022

EN SU PROPIO MUNDO

                                                                   (CUENTO)



Eran una pareja feliz jugando en aquel paraje solitario, era tal su amor que sentían no existía nadie más aparte de ellos, aquel se convirtió en su propio mundo. La gente los miraba desde lejos con rostro sorprendido, pero ellos ignoraban todo e intercambiaban miradas de cariño. Entre sonrisas emotivas se comportaban como suelen hacerlo los enamorados, regalándose las estrellas, cómo no hacerlo si las tenían allí, más cerca.  

 

Sentían que flotaban y no les importaba lo que dijera la ciencia, “quienes aman con el alma se sienten más livianos” sostenían; estaban convencidos de que eran sus besos los encargados de elevarlos. Se hacían de oídos sordos a los gritos proferidos por sus superiores, tampoco prestaban atención a quienes les empezaron a llamar lunáticos. Era así de simple y tierno su noviazgo, una pareja de astronautas que olvidaron no debían mezclar sus sentimientos trabajando.

domingo, 7 de agosto de 2022

TRISTEZA Y ALEGRIA

                                                       (CUENTO)


Un día la Tristeza iba aburrida por la vida, estaba cansada de sentirse así sin causa alguna, cada cosa que hacía la entristecía. Si iba a una fiesta se sentaba en el rincón a ver bailar a los demás, si veía una buena película o leía un buen libro por alguna extraña razón en su pecho había un vacío. Por supuesto tenía momentos felices, pero incluso cuando estos llegaban, sentía que faltaba algo.

Por la misma acera que caminaba la Tristeza venía la Alegría, también ella estaba aburrida, a todo lo que hacía le metía la mejor de las energías, pero siempre debía estar divirtiéndose o un extraño dolor la abatía. Tenía muchos logros, pero su dicha nunca era completa, cada vez que triunfaba en algo le entristecía no tener con quién compartir lo que conseguía.

Caminaban pensando en sus problemas cuando tropezaron, fue amor a primera vista. Era mágico lo que compartían, se complementaban como nadie más lo hacía. La Alegría hacía felices los momentos de la Tristeza, y la Tristeza hacía que su compañera no necesitara estar siempre efusiva para estar tranquila. Llegaron a ser un solo sentimiento, tanto que cuando se separaban entristecían, y al reunirse nuevamente, era infinita su alegría.

Se casaron hace siglos y jamás se ha extinguido aquel deseo que se despiertan. Su linaje es tan extenso que a diario crece su descendencia, unos se parecen a la Alegría, otros son idénticos a la Tristeza; Enamorados, así les llaman a sus hijos. Si provienes de su unión, ¿a cuál de tus dos madres te asemejas?


lunes, 11 de julio de 2022

LA ENVIDIA

                                                              (CUENTO)



El maestro se encontraba regando las plantas del jardín cuando se presentó ante él su más inquieto alumno.
 
--- Maestro, me encuentro sumamente confundido, a veces veo los logros de un compañero y creo que me alegro, pero muy en el fondo me pregunto si no es envidia lo que siento.

--- En ocasiones sentimos un deseo de recibir lo mismo que otro está mereciendo, es un anhelo lógico y no hay nada malo en trabajar por ello, el sentimiento es entonces un deseo de superación personal alentado por lo que hemos visto que logran los demás, eso se llama admiración. La envidia en cambio, es algo parecido, quizá en principio, pero a la larga muy distinto.

--- Maestro, esa es la diferencia que necesito conocer, ¿cuál vendría siendo la admiración y cual la envidia?

--- Ve a ese camino y síguelo --- dijo mientras señalaba un sendero que se anunciaba a lo lejos.

--- ¿Hasta dónde he de seguirlo?

--- Lo sabrás en su momento, ve y marcha tranquilo.
 
Y así partió el alumno por tal camino. Al cabo de cuatro horas regresó evidenciando su cansancio.
 
--- Maestro, seguí el camino tal y como dijo, pero llegado a cierto punto se convierte en un estrecho risco, no obstante, lo seguí para finalmente encontrarme con un inmenso abismo imposible de avanzar, por lo que debí volver sin encontrar algún sentido.

--- Eso es la envidia querido alumno, un camino intrincado que recorres con deseo, pero no conduce a ningún sitio.

--- ¿Y cuál vendría siendo la admiración?

--- Exactamente el mismo camino, pero teniendo como objetivo claro llegar a ese abismo.

lunes, 4 de julio de 2022

CAMINO AL TRIUNFO

                                                        (CUENTO)



Un distinguido hombre viajaba en su lujoso carruaje rumbo a un lejano reino del que había oído hablar, un lugar maravilloso llamado “El Triunfo”. Corrió la cortina de la ventana y observó por un breve instante el camino por el que marchaban, acto seguido la cerró de nuevo e indicó al cochero que le avisara en cuanto llegaran. Cerró los ojos y empezó a soñar con el lugar de su destino. Idealizó en su mente los parajes que le rodearían, los ríos que le bañarían, las personas que le habitarían y el modo en que le tratarían. Aquel debía ser el lugar más bello del planeta.
 
Sin saber cuánto tiempo duró soñando, fue despertado por el cochero. El hombre descendió dispuesto a maravillar sus ojos con aquel edén moderno, pero lo que encontró fue algo muy distinto a lo que imaginó, aquel lugar le pareció triste y vacío. Preguntó al cochero si no sentía también lo mismo, que aquel famoso reino era una decepción, pero éste dijo sonriendo: “No señor, yo lo veo completamente distinto, para mí sí es todo lo que esperaba”. El hombre incrédulo insistió, “No puede ser, ¿dónde están los bellos parajes, los ríos?”. “Allí mismo, frente a nosotros”, respondió el cochero señalando hacia donde el hombre tan solo vio un charco y dos lastimeros arboles de tronco seco.
 
“Ahh, ya entiendo lo que ocurre mi señor”, exclamó el cochero condescendiente. “Es imposible que lo viéramos igual, porque yo venía conduciendo”. “¿Eso qué tiene que ver?”, preguntó con molestia el acaudalado hombre, a lo que el cochero con algo de pena respondió, “El Triunfo se percibe distinto si somos nosotros quienes llegamos a él, de si simplemente alguien más nos lleva”.

miércoles, 22 de junio de 2022

HUYE POR TU VIDA

                                                      (CUENTO)


Corría tan de prisa que le era imposible eludir las ramas que a su paso se rompían mientras le herían el rostro, manaba sangre de su costado y la profunda herida le dolía, pero no hay tiempo de detenerse a atender heridas cuando se es perseguido por asesinos.

Sabía que su propia sangre debía estar dejándoles un imperdible rastro. Se detuvo por un segundo a considerar las posibilidades que tenía para despistarlos, quizá huyendo río abajo, o quizá rodeándoles para emboscarlos, pero esto último sería un suicidio, ellos eran más y mejor armados.

El corazón fatigado retumbaba con violencia en sus oídos, quizá se eleve así el sonido de la vida cuando evacua el cuerpo a través de un pequeño orificio. Intentó reanudar su marcha, pero las fuerzas lo abandonaron y sus piernas flaquearon. Postrado en tierra emitía desesperados respiros, tomar el aire suficiente era un suplicio.

De pronto guardó silencio repentino, cesaron de golpe sus jadeos y latidos, agudizó el oído y pudo percibir los susurros del enemigo. Imponiéndose al cansancio se incorporó para ponerse al cubierto tras un tronco. Clavó su vista en el lugar de dónde provenían los pasos disimulados y vio dos siluetas muy poco diestras.

Un repentino impulso de ira le hizo considerar la opción de atacarlos de inmediato, no permitiéndoles reaccionar podría acabarlos. Pero un segundo antes de lanzarse en pos de ellos descubrió una tercera figura que aparecía rezagada. ¿Cuántos más podrían ser? Ésta interrogante fue interrumpida cuando esa nueva persona en escena levantó su arma para apuntar en dirección a él.

Su salto instintivo precedió por medio segundo el estallar de la bala contra el árbol que resultó ser el único herido. Sin dar espera se incorporó para emprender la huida a una velocidad mayor de la requerida por los dos primeros individuos para halar sus respectivos gatillos. Tras él tronaron los disparos, pero ninguno fue capaz de impactarlo.

Su fuerza de voluntad llegó al extremo y cayó rendido al suelo, sus ganas de vivir superaban la capacidad de su cuerpo para seguirlo haciendo. Sus perseguidores no tardaron en darle alcance y estando allí tendido les vio venir mientras lamentaba el carecer de los medios para terminar con su propia vida negándoles el placer de darle fin. Llegaron a su lado y consultaron entre ellos quién debía hacer el ultimo disparo, le ignoraron por completo mientras tomaban la decisión, su ultimo sentimiento en vida fue el de ser el más humillado de los condenados, cerró los ojos y aguardó el impacto, una bala cegaría su existir, en segundos escucharía el estruendo seguido a lo que uno de los cazadores hubo dicho, “Que sea un tiro limpio, no queremos que el venado sufra”.