lunes, 15 de noviembre de 2010

RECONOCIMIENTOS REALES

                                                 (HUMOR)


A riesgo de ser odiado por una inmensa mayoría colombiana, he de confesar que, ¡detesto los reinados! Pese a ser 100% heterosexual, me parece la cosa más aburridora del mundo ponerme a ver 20 viejas desfilando en traje de baño y empezar a evaluar si la simetría de su conjunto es acorde con la de sus facciones, o si el morado en la nalga derecha de una candidata, la pone en desventaja frente a los pómulos desarrollados de otra.

Pero con todo y la pereza que me produce este evento, he notado que hay reinas arrasadoras que se llevan, no sólo el cetro y la corona, sino también los premios a miss fotogenia, miss dulzura, miss cuerpazo, mejor dicho, miss respetos. Por eso, tomando en cuenta el inmenso número de decepciones que deja el certamen de la belleza, me permito proponer nuevos premios que darían a más de una candidata, la oportunidad de no irse a casa con las manos vacías.

Una marca de crema dental podría dar el premio a la sonrisa más hipócrita.

Una marca de calzado podría realizar el evento a la mejor metida de pata en las respuestas ante el jurado.

Una marca de telefonía móvil podría entregar el premio a la candidata que más hable de sus compañeras a sus espaldas.

Un desodorante podría auspiciar la cantidad de abrazos que reparten las reinas a diestra y siniestra, incluso entre personas a las que por fuera de concurso no enviarían ni un toque en facebook.

Una pomada cicatrizante se haría a una gran campaña publicitaría, otorgando un premio a la candidata que mejor le haya sanado la cirugía que decidió hacerse 20 días antes de su viaje a Cartagena.

Los canales de televisión podrían darle el premio a la candidata que más monerias haga cuando detecta la proximidad de una cámara.

El ministerio de protección social podría dar el premio a la candidata que más veces responda cuánto le fascinan las obras sociales.

Una marca de trofeos podría premiar a la candidata que más veces diga la hipócrita frase de: “Todas somos ganadoras”.

Un circo de barrio debería premiar, y por ahí derecho reclutar, a todas las madres de las candidatas que anualmente hacen el oso en el evento de la reina madre.

El DANE, o el IDEAM, deberían entregar el premio al periodista que dé el pronóstico más equivocado acerca de las cinco finalistas.

El libro de los Guiness records debería sumarse a ésta noble causa registrando como record mundial la cantidad de veces en que una candidata mueve la mano saludando a la gente… un reciente estudio comprobó que en tan sólo un par de semanas lo hacen más que un Santo Pontífice durante todos sus años papales.

Alguna empresa dedicada a la cartografía debería asumir el compromiso moral de enseñarle a la candidata cuán lejos se encuentra su ciudad natal del departamento que representa.

La sociedad protectora de animales debería hacer valer su nombre otorgando un galardón a la Ballenera que menos ridiculice el nombre de los nobles cetáceos.

El gobierno debería hacer extensiva su ley de justicia y paz a todos los traquetos que niegan conocer el significado de la palabra narcotráfico al mismo tiempo que apartan las 17 habitaciones contiguas a la de su protegida.

El ICFES bien podría aportar su granito de arena entregando cuando menos una mención de honor a la candidata que se haya enterado, aunque sea por curiosidad, que en Colombia existen un par de escritores distintos a García Márquez.

La marina podría ofrecer un pequeño incentivo al edecán que aprenda a no mirar de soslayo el escote de su candidata… hay quienes dirán que en éste caso el premio no sería para ella, pero al contrario, no se imaginan el premio que les representaría dejar de sentirse morboseadas por un segundo.

Y dadas las cada vez más excluyentes reglas del concurso, ya va siendo hora de que los múltiples patrocinadores consideren seriamente la posibilidad de organizar un reinado paralelo, en que el único requisito sea haber sido rechazada por el reinado nacional de la belleza… podemos apostar que entre ellas se encuentra nuestra nueva miss universo.

jueves, 28 de octubre de 2010

LARGA VIDA AL PULPO

                                                 (HUMOR)


Murió el pulpo Paul, nos dejó a sus escasos tres añitos, es decir que, él mejor que nadie, sabe ciertas las palabras de Juanes: “La vida es un ratico”. El mundo entero no ha dejado de llorarlo, mensajes alusivos en Twitter, artículos en blogs y diarios, notas en todos los noticieros. Causó tanto alboroto su deceso, que por un momento llegué a dudar si el muerto era Paul el pulpo, o Paul el Beatle.
Se dice que el deceso ocurrió en medio de un infarto que le hizo llevarse sus ocho tentáculos al pecho, destilar el último manchón de tinta, y expirar tranquilamente, no sin antes dar su último vaticinio futbolístico: “¡Colombia jamás hará algo en un mundial!”
Algunos insensibles dirán no verle importancia alguna a su obra, pero permítanme abrirles los ojos a su ignorancia:
Como bien sabemos, Paul pronosticó con éxito todos los partidos del mundial. Piénselo detenidamente. Si hace un par de años nos hubieran dicho que un pulpo nos daría el nombre del campeón mundial, nadie lo habría creído posible, sería como si ahora nos dijeran que un hámster es capaz de pronosticar el ganador del Baloto. Es decir que, Paul abrió un nuevo campo de acción laboral a los animales, pues luego de sus aciertos, Fox Sports contrató como comentaristas deportivos a una medusa, dos tortugas y tres lampreas, el programa se llama: La acua polémica.
Solo un molusco afamado como él podría lograr que dos instituciones sin nada en común se unieran en un solo dolor: Greenpeace y la FIFA. Solo un octópodo carismático como él conseguiría que las mujeres dejen de referirse despectivamente como “pulpo” al hombre que las manosea sin reparo. Solo un cefalópodo clarividente como él conseguiría desbancar en popularidad a otros iconos del océano como el delfín Flipper, la ballena de liberen a Willy, el robot con dientes de Tiburón, o el mismísimo pescadito Nemo.
Es por eso que en el mundo entero las manifestaciones de dolor no cesan: Acuaman anunció a la liga de la justicia que no cuenten con él mientras logra superar su duelo. National Geographic lanzó un álbum de laminitas con ventas superiores al de Panini. Animal Planet creó un seriado de biografías entre las que se contarán las vidas de Paul, de la raya que mató al cazador de cocodrilos, y el tigre que jodió el espectáculo de los magos Siegfrid y Roy.
Por todo ello y más, me sumaré a los sentidos homenajes en memoria suya: me voy ya mismo a la Pesquera Jaramillo a comer un delicioso escabeche de pulpo, ojalá no sea su primo.

martes, 13 de julio de 2010

CUANDO POR FIN SALGA

                                        (HUMOR)


Empiezo con una sencilla confesión: jamás he salido de Colombia. Mi pasaporte está virgen de sellos, y si tengo millas acumuladas, es porque en taxis y busetas han tenido la gentileza de sumármelas. Pero es precisamente este encierro patrio el que me ha conducido a imaginar, con fervor, la agenda de actividades que pondré en práctica el día en que tras haber ganado la lotería, me dé a la aventura de recorrer el mundo.

Primero, viajaré a Perú, pues a juzgar por los recuerdos que conservo de las épocas reinantes de la Peru-bólica, los cánones locales de belleza pueden elevarme a la condición de Brad Pitt. No es por nada, pero comparado con los panelistas habituales de la Señorita Laura, soy un Adonis completamente desaprovechado. Esta primera estación con su respetiva terapia motivacional me pondrá de un ánimo propicio para el resto de mi periplo.

Luego, iré a Brasil para disfrutar el carnaval de Río, ya es justo, pues lo único que he hecho en río es el paseo de olla. Aprovecharé mi estadía para aprender a bailar, quiero moverme con la samba y no con el mal de sambito. Después, me voy para la Argentina, pero no creo que conozca el estadio de Boca, prefiero conocerlo de Ojo. De ahí, voy a Venezuela, donde dicen que la tierra da tanto petróleo que ya hasta crecen árboles petroleros. En este país cumpliré uno de mis sueños de infancia, conocer el barrio donde tantas veces hicieron llorar a la hermosa pero siempre sufrida Cara Sucia.

Como sufro de miopía, inmediatamente sigo hacia Cuba, el mito en torno a sus médicos es tal que, he escuchado, son capaces devolverle la vista a un barro ciego. También quiero averiguar sobre la técnica de criogenización que han venido implementando en don Fidel. Y por supuesto, no desaprovecharé mi estadía para comparar y comprobar qué tan cubana es la avena que venden en Colombia.

Más tardecito, me voy para México, dónde planeo averiguar por qué hay un programa que se llama Rebelde y no lo protagonizan Zapatistas. Ya entrados en gastos me daré a la tarea de resolver otras inquietudes de índole manito: ¿Qué clase de sexo practican en Culiacán? ¿Es por culpa del ají que Speedy González alcanza esas velocidades? ¿Si hay un estado Chihuahua, habrá alguno French Poodle? Y, de ser posible, revelar el mayor de los misterios, ¿qué tan buenos jumentos son los burritos mexicanos?

En Estados Unidos la cosa es más demorada. Debo descifrar el secreto de su educación, pues no sé cómo, pero todos los niños aprenden a hablar inglés, yo tengo 30 años y sigo sin dominarlo. Visitaré la estatua de la libertad para ver si vuelvo a estar en la cabeza de una mujer. Como ya no puedo ver las Torres Gemelas, me conformaré con fotografiar algunas edificaciones siamesas. Pasaré por Walt Disney porque tengo que ver con mis propios ojos a Mickey Mouse y Pluto, sigue pareciéndome increíble que un perro sea la mascota de un ratón. Visitaré el arma bélica del Chapulín: el Cañón del Colorado. Pasaré por Alaska para cotizar cuánto puede valer en el mercado local una maquina dispensadora de hielo. Por ultimo, movido por mi profesión, visitaré la Casa Blanca, me contaron que allí han vivido algunos de los mejores humoristas del mundo.

Siguiente destino: Europa. En Moscú veré si también existe la costumbre de que los rusos jueguen banquitas a la hora del almuerzo. En Italia conoceré la Torre de Pizza y el Edificio de Panzerotti. En Francia haré cálculos para determinar si un futbolista colombiano sería capaz de anotar por lo menos un gol pateando al arco del Triunfo. En Holanda estudiaré botánica automotriz para entender el funcionamiento de la naranja mecánica. Y en España, por fin dejaré de comunicarme a punta de señas, porque en Rusia, Italia, Francia y Holanda no hablan español.

Nos vamos luego al medio oriente, donde espero conocer al hombre con turbante más famoso del mundo: Kalimán. Entrevistaré a Alí Baba para saber cuántos de los 40 ladrones ocupan ahora curules en nuestro congreso. Y pasaré por Irak para ver lo único que me faltó por conocer en Estados Unidos: las tropas gringas.

En África quiero visitar una tribu caníbal para saber lo que es sentirse deseado. También conoceré a los más famosos miembros de la realeza africana: el rey Mswati III, y el rey León. Fotografiaré varias especies de micos para enviárselos de postales a unos cuántos políticos que conozco. Conoceré lagartos en una variedad distinta de los que en Colombia tienen por hábitat los cócteles. Y por ultimo, buscaré a Tarzan para que me enseñe si con su grito pueden atraerse unas cuantas lobas bien buenas.

Finalmente, nos vamos para Asia, donde saldré de dudas, ¿los asiáticos tienen los ojos chiquitos como en los álbumes del mundial, o grandes como en los dibujitos animados? Una vez resuelta esta inquietud, iré a las dos Coreas, no tengo ni idea qué haré, pero quería reseñar mi paso por allí. Lo que sí tengo claro es que visitaré a Goku, para que me enseñe a hacer dos cosas: la Genkidama, y el peinado que usa sin necesidad de gel fijador. Por ultimo, iré a la muralla china para calcular cuánto habrían tardado los albañiles colombianos en echarle pañete a tanto ladrillo.

Luego de toda esta odisea, volveré a casa seguro de extrañar mi tierra, pero no a mis paisanos, y no porque no los aprecie, sino porque no tendré tiempo de hacerlo ya que en todas partes del mundo se encuentran colombianos, incluso, me atrevo a apostar que, si algún día voy a la luna, allá encontraré un colombiano vendiendo gafas protectoras para mirar al sol.

sábado, 12 de junio de 2010

¡¡QUÍTENME DE ENCIMA A BRITNEY!!

                                                 (HUMOR)


Justo cuando creía que los periódicos habían perdido su capacidad de impresionarme, aparece una noticia que me devuelve la fe en lo improbable. El impactante titular reza de la siguiente manera: “Ex guardaespaldas de Britney Spears la demanda por acoso sexual”. ¿Increíble, cierto? Este es el punto en que resulta inevitablemente necesario formularnos la siguiente pregunta: ¡¡¿Qué hombre heterosexual, que se precie de serlo, puede sentirse indignado porque Britney Spears quiera comérselo?!!

El protagonista de la historia es un ex agente de policía, de nombre Fernando Flores, quien es hoy por hoy la vergüenza de todos los hispanos del mundo. En un momentico nos cagó la imagen del Latin Lover. Ya me lo imagino de niño en la guardería, debió ser todo nena y sapo, yendo donde la profesora a decirle: “Profe, mire que Juanita se subió la falda y nos está mostrando su cosita en la arenera”.

Según don Fernando, debió renunciar a su puesto como guardaespaldas porque se le volvió insoportable la situación de acoso por parte de la princesita del pop, quien al parecer se paseaba desnuda ante sus ojos haciéndole provocativos bailes; y cualquier empleado oprimido sabe que, uno puede soportar que los jefes no le paguen bien, que no lo tengan al día con la seguridad social, que no le reconozcan las horas extra, pero que una sensual patrona se le contonee desnuda, eso jamás, la dignidad antes que todo.

Cansado de esta canallada, el ex guardaespaldas llevó el caso a los tribunales, y he aquí un extracto de su declaración juramentada, trascrita por el secretario de la comisaria quinta de familia de los Ángeles:


- Fernando: Su señoría, soy ex guardaespaldas de doña Britney Spears, y vengo a demandarla.
- Juez: ¿Cuántos meses de sueldo le quedó debiendo?
- F: No señor juez, la demanda no es por incumplimiento de contrato; es por acoso sexual”.
- J: Señor Flores, creo que está equivocado, si usted acosó sexualmente a la señora Spears, es ella quien debe demandarlo.
- F: No su señoría, es que el acosado fui yo. Esa señora no hacía más que contoneárseme impúdicamente por toda la casa.
- J: ¡¿Me está diciendo que tuvo a Britney Spears desnuda frente a usted?!
- F: Sí su señoría. La muy descarada me hacía unos bailes todos pecaminosos, como los de los videos, pero con menos ropa.
- J: Huy, qué delicia. Hmm, ¿y sí está rica?
- F: Riquísima, esa mujer tiene mucha plata, y viera la mansión en que vive.
- J: Quiero decir que si sí como se ve en televisión.
- F: Sí señor. ¿Y sabe qué hacía la muy canalla? Me acercaba esos glúteos todos firmes, esas piernas todas torneadas, y se tocaba los senos con sevicia. No hay derecho a tal abuso.
- J: ¿Usted me está hablando en serio?
- F: Por supuesto su señoría. Quiero que ella pague por lo que me hizo, , más exactamente, por lo que quería hacerme.
- J: ¡¿Me está diciendo que usted la tuvo en pelota y no le hizo nada?!
- F: Sí señor, porque yo seré pobre, pero ante todo, honrado y decente…. ¿Por qué se está riendo su secretario?
- J: Espere que estoy confundido. Lo que me está diciendo es que Britney Spears quería tener relaciones sexuales con usted, y que es por eso que quiere demandarla.
- F: ¡Exacto! Ahora sí nos estamos entendiendo.
- J: ¿Usted me está mamando gallo? ¿Qué es esto, una broma para Punk´d? ¿dónde están las cámaras? Ya te pillé Ashton Kutcher.
- F: No su señoría, yo sería incapaz de jugar con un tema tan delicado como el acoso sexual. Imagínese lo peor, ella ya me estaba insinuando que si no cedía ante sus caprichos, podía perder mi puesto.
- J: Espere, espere, espere. A ver si entiendo. ¿Usted está enfadado porque Britney Spears le estaba diciendo que si no quería perder su puesto, debía hacerle el amor?
- F: Sí su señoría.
- J: Es decir que, ¿si usted hubiera accedido, en este momento podría ser amante de Britney Spears, hacerle el misionero, el 69, el perrito, la caída de la hoja, el salto del ángel, el kamasutra nivel avanzado, y además recibir sueldo por ello?
- F: Sí su señoría.
- J: ¿Y usted no aceptó por….?
- F: Porque a mí me contrataron para entrar al cuerpo de seguridad de Britney, no para entrar al cuerpo de Britney.
- J: Está bien. Este caso está muy claro, no necesitamos ir a los tribunales.
- F: Muchas gracias su señoría.
- J: Lo condeno a usted a pagar 6 meses de cárcel por ser tan imbécil. Eso dicta la justicia de los hombres, pero no sé si la justicia divina pueda llegar a perdonarlo algún día.

martes, 25 de mayo de 2010

LINDSAY, EL ULTIMO Y NOS VAMOS

                                       (HUMOR)


Si tomamos al azar a algunas niñas y les preguntamos por Lindsay Lohan, seguramente dirán: “Ay, sí. Es la protagonista de unas películas divinas de Disney”. Si preguntamos por la misma chica a los barmans de algunos clubes nocturnos, seguramente dirán: “Ay, sí. Es la vieja esa que la otra vez se bebió hasta el agua del florero”. Pues bien. Lindsay Lohan es ambas cosas. Hablamos de una famosa actriz y cantante norteamericana (lo de cantante no es chiste mío, es chiste de ella), famosa por ser la mujer que en algún momento de su vida dijo: “Paris Hilton, ¿te crees muy rumbera? A un lado que aquí voy yo”.
Pues bien, esta estrella hollywoodense, tiene un pequeño problema con el trago. Al parecer, no me consta, ha ingerido tanto alcohol que ya tiene desinfectadas las heridas que se haga en la próxima década. Cuentan quienes la han visto, que es capaz de preparar un coctel a base de: whiskey, ron, aguardiente, vodka, coñac, y atérrense, ¡¡tequimón!! Dada esta situación, la niña fue invitada a formar parte a un grupo de rehabilitación, pero por su enorme fama, no puede ser una alcohólica anónima, sino una borracha súper reconocida.
Ocurrió entonces lo inevitable. Un buen día fue sorprendida manejando bajo los efectos del alcohol. El agente que la detuvo dedujo su ebriedad al verla conducir a 100 kmh, con el vidrio abajo, y trasbocando hasta lo que desayunaría al otro día. Acto seguido le pidió hacer el 4, ella entendió mal la orden, poniendo en una bochornosa situación al policía, quien debió solicitarle que volviera a ponerse de pie. Luego le pidió que caminara en línea recta, ella no lo consiguió, pero alegó que su incapacidad no estribaba en el poco dominio de sus funciones motoras, sino en su pésimo desempeño durante las clases de algebra en el colegio, lo que jamás le permitió desarrollar habilidad con las rectas. Finalmente, el policía optó por pedirle que le soplara un ojo… esta es la hora en que 5 oftalmólogos no han podido concluir qué hacer para salvar el ojo el heroico agente.
El resultado fue que un Tribunal le ordenó a Lindsay asistir a un curso de 13 clases obligatorias de educación de alcohol. Orden que ella obedeció sagradamente hasta la decima lección, después, sencillamente, capó clase, obligando a la corte a enviarle una citación para ponerle sobre aviso: o estudia, o pa´ la guandoca.
Motivado entonces por ese fuerte instinto de investigación que me caracteriza, me di a la tarea de averiguar qué enseñan en un curso de educación de alcohol, y he aquí su interesante pensum académico:


- Inducción al trago, “¿Cómo adulterarlo sin ser pillado?”
- Lección uno, “Yo no estoy borracho, estoy prendido”.
- Lección dos, “¿Cómo descorchar una botella sin descalabrar a nadie?”
- Lección química, “¿Cuándo el pasante agarra más que el trago?”
- Taller practico femenino, “Cómo vomitar sin untarse el pelo”.
- Taller practico masculino, “¿Cómo abrazar el inodoro sin que los labios toquen la porcelana”.
- Modulo teórico, “Peligros del chirrinchi añejo”.
- Lección de refuerzo: “¿Por qué el vino produce una risita pendeja y el ron una carcajada bullosa?”
- Seminario, “La importancia de saber pegarse una jala”, dictado por el doctor Faustino Asprilla.
- Taller de auto conservación, “¿A dónde remar cuando se moja la canoa?”
- Conversatorio entre amigos, “Yo a usted lo quiero mucho”.
- Debate, “Correcto uso del idioma, ¿unas polas o unas agrias?”
- Maestría, “El tufo, ese peligroso delator”.
- Magister avanzado, “el guayabo como arma de destrucción masiva”.

jueves, 6 de mayo de 2010

MARACACHAFA SEMIPRESIDENCIAL


                                        (HUMOR)


Juan Manuel Santos admitió públicamente haber probado la marihuana en sus años mozos. Para mí, lo sorprendente de la afirmación es que Santos crea haber tenido años mozos. Que acepte haberla consumido es un acto al que considero no le han dado su justo reconocimiento, pues por primera vez está admitiendo su culpabilidad en algo. ¿Saben lo difícil que es hacerle confesar cualquier cosa? Me he enterado, por fuentes fidedignas, que en la parroquia de su barrio, el cura ha debido respaldarse con investigadores de la fiscalía para que Santos coopere en el confesionario.
La confesión de don Juan Manuel, desató una ola (no la verde) de pronunciamientos respecto al tema por parte de sus adversarios en contienda, obteniendo como resultado que, Gustavo Petro, Antanas Mockus y Rafael Pardo, admitieran de igual manera haber condimentado sus juventudes con la afamada yerba. Noemí Sanín, por su parte, lo negó rotundamente, dijo que lo más cerca que ha llegado a estar de una yerbita relajante es la mata de sábila. Germán Vargas Lleras dijo que bajo ninguna circunstancia hablaría de su vida personal, ¿eso es un sí, o un no? Amablemente démosle el no. Es decir que, 4 de los 6 candidatos presidenciales, han fumado chiruza. Oficialmente hay otros 3 candidatos, desconocidos por todos, de lo cual podríamos inferir que estaban bajo el influjo de alguna sustancia alucinógena al momento de inscribir sus candidaturas. Deberían realizar una prueba antidoping en ese momento.
Dicho esto, conjeturamos que, Colombia se debate entre una cantidad de marihuaneros. Pero no los juzguemos tan severamente, después de todo, también son humanos, o por lo menos a Petro no han podido demostrarle lo contrario. Cada uno tiene una explicación lógica del por qué se vio tentado a estar “con el pucho de la vida, apretado entre los labios, la mirada turbia y fría, un poco lerdo el andar”.
Empecemos por los exonerados. Sin ánimo de decir que no creemos en su honesta palabra política, resulta difícil dar validez a que Noemí jamás haya probado la marihuana; si tan sólo así habla como habla, ¿se la imaginan trabada? Admitámoslo, se escucha como si acabara de empujarse 5 tintos y 3 Red Bull. Vargas Lleras a su vez, quien al momento en que empezaron a llamar a los gritones dijo “¡¡presente!!”, evade la respuesta diciendo que hay asuntos más importantes a tratar con un candidato presidencial. Hmmm, me recuerda cuando se le pregunta a la novia con cuántos hombres estuvo antes que uno, y responde, “mi pasado no importa, lo que cuenta es nuestro futuro”. ¿Satisface o tranquiliza en algo esa respuesta?
Pero hablemos entonces de los gallardos, de esos hombres que sin miedo al qué dirán, afirman: “Sí, le casqué al cilantro, ¿y qué?”. Empecemos, por supuesto, por Juan Manuel. ¿Puede uno culpar a este pobre hombre por necesitar una sustancia que le hiciera olvidar que él es él? No lo creo. Además, aplaudámosle que fue capaz de dejarla por completo, tanto se curó de las plantas y sus efectos colaterales, que hoy en día las matas de marihuana le aterran casi tanto como los girasoles.
En el caso de Gustavo Petro, le tocaba o le tocaba. ¿Si estaba en el monte qué otro vicio podía volver costumbre? Sé que hoy en día uno lo ve y cuesta creer que se haya regenerando, pero la verdad es que sí. Analicémoslo. Si aún fuera consumidor de la alegrona, con su actual estatus político le sería fácil cambiarle el nombre al partido, lo que le convertiría en el candidato oficial del Porro Democrático. Y si aún consumiera, no sería netamente de izquierda, pues le costaría trabajo caminar en línea recta y se balancearía de izquierda a derecha, izquierda, derecha.
Rafael Pardo, de quien debo decir parece la versión joven del Sr Burns de los Simpson, obedece al prototipo típico de quienes terminan haciendo algo por presión de grupo. Con seguridad sus compañeros de estudio le decían en tono burlón y retador: “a que no la prueba, a que no la prueba”. Y en efecto, la probó. Este patrón de conducta sigue definiéndolo hasta el día de hoy, pues con total seguridad, sus compañeros liberales le dijeron en tono burlón y retador: “a que no se lanza, a que no se lanza”. Cayó en la provocación sin medir las consecuencias, y mírenlo ahora, embalado sin saber qué hacer. Pero ya no fuma de aquello, lo más cerca que ha vuelto a estar de la matica, fue cuando se compró la colección completa en DVD de Baretta.
¿Y qué podemos decir de Antanas Mockus? Su filosofía es la experimentación, si fumo debió ser para comprobar en carne propia el efecto alucinante de la maracachafa. Y una vez fumada, la dejó ipso facto, aunque a su organismo le ha llevado décadas terminar de expulsarla, solo así pueden entenderse sus locuras.
Lo cierto es que, fumados o no, estos son nuestros candidatos, y entre uno de ellos se encuentra el próximo presidente de Colombia. Esperemos que el ganador no se deje llevar por la euforia y el día de los comicios pase de la papeleta electoral a otro tipo de papeleta.

domingo, 2 de mayo de 2010

¡ENCONTRAMOS UN ARCA!

                                             (HUMOR)


Al preguntar si recuerdan la historia del Arca de Noé, con total seguridad me dirán que sí. Nadie puede olvidar este maravilloso pasaje bíblico, todos lo escuchamos siendo niños, aunque solo a algunos marcó tanto como para querer dedicarse a buscar los restos de la famosa embarcación. Aunque no lo crean, existen grupos de exploradores dedicados única y exclusivamente a su búsqueda. Debemos admitir que resulta un oficio lo bastante fuera de lo común como para llamar la atención. Imaginen a algún integrante de estos grupos de rumba en una discoteca. Cuando la chica guapa de la fiesta le pregunte “¿A qué te dedicas?”, él responderá sin dejo de duda en su voz: “Busco el Arca de Noé”. Admitámoslo. ¿Con quién surge más deseos de sostener una conversación, con un auxiliar contable, con un administrador de empresas, o un buscador de arcas?
Mi inquietud es, ¿de entre tantas historias bíblicas, qué les llevó a buscar ese objeto en particular? Porque de la misma forma que buscan esto, podrían conformar cuadrillas destinadas a buscar: la quijada de burro con que Caín hizo de las suyas; el moisés en que se salvó Moisés; las tijeras con que cortaron la melena de Sansón; las monedas que no alcanzó a gastarse Judas; incluso, la factura de la última cena.
Lo cierto es que uno de estos grupos, que sus razones tendrán para hacer lo que hacen, asegura haber encontrado esta semana la famosa Arca. Siempre tuvieron como pista lo dicho por la biblia: que el barco se varó en el monte Ararat, la montaña más alta de Turquía. Por eso, estos explorados, chinos y turcos, están convencidos que la estructura de madera hallada en sus excavaciones, no puede ser otra cosa que la embarcación desde la cual Noé les hizo roscas a quienes se burlaron de él.
Tan convencidos están, que solicitaron al gobierno turco proteger la zona para dar inicio a las respectivas excavaciones y estudios, incluso solicitarán a la Unesco que incluya esta región en su listado de patrimonio de la humanidad. Adicional a ello, el documentalista chino, Yeung Wing-Cheung, declaró: "No es 100% seguro que sea el Arca, pero sí pensamos que lo es al 99,9 %". Intrigado por esta declaración, me puse a investigar un poco más a fondo, y he aquí la lista de razones por las que estos arqueólogos dicen estar seguros en un 99,9% de que esta sea el Arca Noé:

1: La estructura está muy lejos del Ártico, pero encontraron los esqueletos de dos pingüinos… ¿Cómo si no es el Arca, puede entenderse que hayan llegado hasta allá?... A menos que sean los de la película Madagascar.
2: En las paredes de la presunta Arca habría rayados puros jueguitos de triquí, ¿y cómo si no es jugando a triquí puede uno entretenerse durante un diluvio?
3: Junto al timón de la nave hallaron un pequeño librillo que titula: “Arcas para Dummies”.
4: Una de las pistas más contundentes, es el grafiti que dice: “Noé estuvo aquí”.
5: Por último, la prueba irrefutable de que aquel fue el transporte de todas las especies animales con que se repobló la tierra: el lugar estaba lleno de boñiga por todas partes.