lunes, 26 de abril de 2010

DEJEN QUIETO A RICKY

                                                     (HUMOR)


Ricky Martin es homosexual, y me atrevo a decir que desde la muerte de Michael Jackson, esta ha sido la noticia más comentada en el mundo del espectáculo. Quiero empezar advirtiendo que el objetivo de las siguientes líneas no es hacer mofa de su confesa inclinación, las preferencias sexuales de un ser humano no son motivo de burla (a menos, claro está, que tenga por fetiche ver elefantes calzando babuchas). La razón del presente texto, es preguntar: ¿Realmente alguien se sorprendió con el anuncio?

Pensémoslo bien. ¿Será posible que alguna persona, en algún rincón del mundo, estuviera viendo Sweet, el Lavadero, el Gordo y la Flaca - o E! News, para sonar más evolucionados –, y saltara conmocionado de su asiento mientras decía: “¡No jodás, ¿Ricky, gay? Imposible!”. Sorprenderse por la confesión de Ricky, sería como quedar en Shock porque Paris Hilton convocara una rueda de prensa y anunciara: “Lamento decirles que… no soy virgen”.

¿Cómo sorprenderse ahora si parece haberlo gritado desde siempre? No creo que al inicio de su carrera hubiera estado en casa pensando para sí mismo: “Hmm, esto de llamarme Enrique Martín Morales puede sugerir algo sospechoso, y lo último que quiero es llamar la atención. ¡¡Ya sé!! Mejor me hago llamar Ricky, sí señor, suena mucho más varonil, así los despisto a todos”.

Y debo admitir que me gusta su nueva actitud gallarda. En la declaración hecha por el señor Martin a través de su página web, dijo: “Acepto mi homosexualidad como un regalo que me da la vida. ¡Me siento bendecido de ser quien soy!”…. Es decir que, si bien es cierto que lo calló mucho tiempo, más lo es que a la hora de confesarlo, no lo hizo con medias tintas, mejor dicho, no sólo salió del closet, salió del neceser, de la nevera, de la estufa, de la licuadora… se mandó con toda.

He leído análisis faranduleros preguntándose si la vida artística de don Ricky llegará a su fin. ¡¿Por qué carajos?! Me molesta la homofobia musical no equitativa. Los fanáticos radicales del rock atacan a los artistas pop tildándolos en general de maricones, pero Freddy Mercury sí podía salir con pantimedias y bufanda de plumas restregándose contra un tubo sin que nadie le dijera nada. La carrera musical de don Ricky no tiene por qué terminar, escasamente tendrá algunos leves cambios: Ya no hará canciones a dúo con Cristina Aguilera, sino con Miguel Bosé; su canción ya no dirá: “María, María”, sino “Amiga, amiga”; ya no le arrojarán brasieres sino corbatas; sus fans ahora corearán separando tan sólo una letra del título: “Living la vida… loca”; y sus discos ya no serán de escuchar en reproductor, para qué si no está interesado en reproducirse.

Por eso me gusta la solidaridad que ha recibido por parte de sus colegas, quienes muy amablemente se volcaron a escribirle en Twitter. Recopilo a continuación algunas de las mejores frases que se vieron en su muro:

Julieta Venegas: “Me contaron que saliste del closet. Yo los corregí, les dije que Ricky con todo el estilo que tiene, sale es del walking closet”.

Juan Gabriel: “Tranquilo nene, no pasa nada. Anota mi teléfono….”

Juanes: “Parcero, qué chimba que le hagás frente a todo sin importar el qué dirán. Eso es lo que yo llamo meterle el culo a la situación”.

Alejandro Fernández: “Me alegra mucho… más mujeres para mí”.

Ricardo Arjona: “¿Cuándo fue la última vez que un galimatías frugal acometió con la ponzoña de la sombra que seduce el ayer nefasto del oxímoron paradigmático?... Piénsalo”.

Alejandra Guzmán: “¿Entonces lo nuestro qué fue?”

Ex reina colombiana: “El hombre se complementa al hombre, mujer con mujer, hombre con hombre y también mujer a hombre del mismo modo en el sentido contrario”.

Alejandro Sanz: “Siempre te dije que tuvieras los ojos abiertos porque el amor puede estar en frente. Ahora entiendo que a veces el amor puede estar atrás”.

Rebeca de Alba (ex novia): “Ahhhhhhhhhh con razón”.

domingo, 11 de abril de 2010

¿QUÉ TIENEN ELLOS QUE NO TENGA YO?

                                  (HUMOR)


La consecuencia inevitable de ir acompañado por una mujer hermosa es que la totalidad del genero masculino observe a la pareja conforme se pregunta: “¡¿Qué hace tremenda viejota con ese imbécil?!” Porque está científicamente comprobado, los únicos hombres que pueden andar con una vieja bien buena sin recibir calificativos peyorativos, son Juanes y Brad Pitt.

Pero la escena del imbécil en compañía de la buenona, genera tan sólo en los inseguros como yo, una segunda pregunta: ¿Qué tiene él que no tenga yo? Y el subconsciente sale presto a abogar por la dignidad propia, respondiendo: “¡Billete!”… Y se siente un alivio, porque esta respuesta tiene el efecto placebo de restaurar nuestra conformidad personal.

El anterior sistema funciona fácilmente si de renunciar a mujeres inalcanzables se trata, pero la tarea es más dispendiosa cuando vemos a otros disfrutar de una posición para la que nos consideramos más aptos. A continuación enumero algunos de los casos en que, con asombro y disgusto (sensaciones muy diferentes a la envidia), veo a otros haciendo algo para lo que definitiva y humildemente, me reclaro más capacitado.

Víctor Gaviria: Conozco gente que lloró viendo La Vendedora de Rosas. Yo también lo hice, pero porque me dolió en el alma haber pagado la boleta para verla. ¡Por favor, que alguien me diga, ¿qué carajos le ven a Víctor Gaviria?! Sus actores naturales, dirán algunos, y sí, ¡madrean con mucha naturalidad!, pero nada más. Si nos atenemos a la filosofía del director paisa, como yo no sé actuar, sería un protagonista perfecto. (Aunque confieso que me daría pánico actuar en una película suya. Sus actores llevan a cuestas una maldición que los conduce rápidamente al cementerio, o a la cárcel. Incluso se dice, no me consta, que Ramiro Meneses le rezó tres novenas al Divino Niño para sobrevivir a Rodrigo D). Y también sé lo que hay que saber para ser guionista de sus historias: conjugar el verbo putear en todos los tiempos. Eso sí, al Víctor lo que es del Víctor, hay que reconocerle esa capacidad única para encontrar, inventar y poner a circular palabras terminadas en “rea”.

Andrés Cabas: Les confieso, nací carente de toda aptitud musical. Tiene más oído una serpiente. Si un músico me dice que le haga un FA, le respondo que siempre y cuando no sea de plata. Si me piden alcanzar un SOL, les pregunto si quieren el clásico o el que viene con clavos y canela. Si me preguntan qué es una corchea, me dejan corchado… pero con todo y eso, sé que puedo cantar mejor que Cabas. Una vez lo vi en concierto y me quedé sin saber si estaba cantando en vivo o en muerto. Muchas mujeres dirán que miento, que Cabas canta divino, pero su criterio no es digno de ser considerado. Son las mismas que afirman que Diomedes Díaz es un papacito.

Fernando Londoño: El señor Londoño me causa desazón porque se da el lujo de ser columnista en diversos diarios del país echando mano de una vaina que a mí también me sobra: el manejo de la más excelsa y verborréica retórica poético-uribista. Y lo ejemplifico con el siguiente párrafo al estilo de la más exquisita escuela Londoñezca: “Arredrada encuéntrase la mezquindad ante el Zeus antioqueño, la efigie viva de la justicia que con sabio estoicismo soporta la batahola proferida por jumentos denostadores, párvulos apátridas que osan arrojar befas sobre el autentico Hado paisa, aquel que no amilana su semblante ante martingala cualquiera. Uníos pues hermanos de la fe uribista y elevad odas al Odín medellinense, aquel cuya ígnea pasión fue azote del bandido que buscó avecindar su calaña, en vulgar contubernio con nefasto país del sur. Nos llamarán caterva, me tildarán de rábula, pero recibidlo con orgullo, son emolumentos propios de los discípulos escogidos por un Mesías echado pa´ lante”. Mínimo acabo de comprar mi tiquete de entrada al diario El Colombiano.

Poncho Renteria: Y si de columnistas se trata, aquí está la joya de la corona. Si don Poncho puede tener columna en El Tiempo, yo no me puedo morir sin lograr otro tanto. ¿Cuál es su mérito? ¿Sostener tertulias en una peluquería de mujeres? Yo puedo hacer eso y hasta más. Puedo ser tan feminista que Florence Thomas parezca un macho al lado mío. Para mis amigas yo soy la amiga a la que le sale barba. Estoy a dos fines de semana de ser invitado a una pijamada. Y en cuanto a la voz, por favor, yo también tengo una muy buena imitación de Alf. Si El Tiempo es de Planeta, ¿por qué siguen con un tipo que muchos sospechan es de otro planeta?

Luis Carlos Restrepo: Mi problema no es con don Luis Carlos, simplemente le tocó ser el paganini. Mi objeción es con cualquiera que ocupe su cargo. ¿Qué habilidad verdadera se necesita para ser alto comisionado de paz? ¡¡Ninguna!! Tras 50 años de guerra el cargo de comisionado de paz se ha convertido en una figura meramente alegórica. ¿Qué resultados tangibles se le pueden exigir a un hombre cuya función es razonar con la guerrilla? Eso sería como regañar a los científicos colombianos por no haber puesto un cohete en la luna. Tan comisionado como es él, puedo serlo yo. No nos digamos mentiras, éste cargo es tan decorativo como el de un delegado de rifas juegos y espectáculos.

El Padre Chucho: Como ignoro su nombre de pila, me refiero a él por su alias. ¡Qué tipo tan insoportable! Es tan roba pantalla que hasta la imagen del Divino Niño ya lo mira con recelo. Ver las romerías de gente que se forman para tocarlo, me produce lo mismo que las de quienes quieren meterle la platica a una pirámide. Y ni hablemos de su CD de villancicos, porque prefiero mil veces ponerle sotana a Cabas y escucharle a capela el Tutaina Tuturumaina. Por todo lo dicho, pónganme un cleriman y verán que puedo ocupar el puesto del Padre Chucho. Me declaro en capacidad superior a la suya para aconsejar a las amas de casa; y de un tiempo para acá, llevo a cuestas una castidad que envidiarían ciertos jerarcas de la iglesia. Sólo un merito le reconozco al Padre chucho: La capacidad para hacer coincidir en un solo sentimiento a católicos y ateos. El tedio.

Rafael Novoa: Pa´ qué, el tipo tiene su facha. Sí, aún a riesgo de poner en entre dicho mi heterosexualidad, admito que el man es pinta. Pero mujeres, tampoco es para que respiren como asmáticas cada vez que aparece en pantalla el susodicho. Si es por su look Pura Sangre, yo también ando con la barba de tres días. Si es por su capacidad interpretativa, yo también puedo hacer de mí mismo. Y si me dicen que es por su intelecto, dudo seriamente que un participante de “¿Quién quiere ser millonario?”, use su llamada a un amigo para consultar al señor Novoa. Mujeres, deberían preferir a un tipo como yo, normalito, pero con algo que siempre dicen buscar en un hombre: que las haga reír. Quizá don Rafa tenga sentido del humor, pero yo tengo humor en todos los sentidos. ¡Soy comediante maldita sea!

Carlos Antonio Vélez: Mal contados, así por encimita, este país tiene por lo menos unos 45 millones de comentaristas deportivos. Sólo hay una diferencia entre lo que dicen los comentaristas en pantalla con lo que dicen los tíos en la sala: que los segundos pueden putear al jugador que se comió el gol. ¿Cómo llegó Carlos Antonio Vélez a comentar futbol con esa retórica tan compleja? Habla tan enredado que debería trabajar como asesor en la próxima campaña de Antanas Mockus. Cómo pretende este señor que un futbolista que ni terminó el bachillerato entienda lo que es una línea de tres, o que antes de centrar un balón se detenga a considerar la bisectriz de una tangente. A Maradona para hacer el gol con la mano nadie le dibujó la estrategia en un tablerito. Yo puedo desempeñar mucho mejor el rol de Carlos Antonio Vélez, con comentarios claros y concisos como el resto de los colombianos: “¡A la selección lo que le hace falta es meterle güevas!”.

Camilo Villegas: Este sí es la tapa del desconcierto. ¿Por qué gana lo que gana? Señores de la federación colombiana de golf, yo también soy capaz de jugar torneos y perderlos todos, y les cobraría mucho más barato.

Así pues, a partir de este momento me matriculo en esa inmensa mayoría integrada por héroes ignotos y estrellas anónimas que juramos y rejuramos tener más talento que aquellos que brillan enfrente, mientras varios detrás de nosotros, aún más ignorados, afirman lo mismo, porque en este instante habrá quien termine de leer el articulo y se pregunte: “¿Este man con semejante bobada escribe en SOHO? ¡Yo puedo hacerlo mucho mejor!”.



Revista Soho, mayo de 2008.


Fe de erratas: Fue solo después de la publicación de este artículo que Camilo Villegas por fin ganó algo… sospecho que lo hizo pa´ joderme.

SOMOS TAN FELICES

                                        (HUMOR)


¿Qué es la felicidad? Algo tan diverso como la cantidad de seres dispuestos a responder la pregunta. Ejemplo: la gente pobre, en su mayoría, opina que el dinero no es felicidad; para los ricos por su parte, la felicidad radica precisamente en que los pobres piensen de esa manera. Ejemplifiquemos aún más la variedad de interpretaciones. Para un eunuco, la felicidad puede estar en descubrir que el sultán padece disfunción eréctil. Para cierto sector de individuos ataviados con sotana puede serlo la legalización de la pederastia. Para un porcino la felicidad quizá radique en que la humanidad abrace el vegetarianismo. O para un mosquito, cuya existencia es tan efímera, felicidad puede ser la prolongación de su vida a la eternidad de un mes. Y así continuaríamos perennemente definiendo el término de acuerdo al individuo, pero la idea del presente texto no es definir la felicidad, sino contarles algo maravilloso acerca de ella.

Según el World Database of Happiness (juro que el dato suministrado a continuación no pertenece a la inventiva del autor), un registro permanente de estudios e indicadores sobre la felicidad realizado en 112 países por la Universidad Erasmus de Holanda: Colombia es el cuarto país más feliz del mundo (el alma nacional es un abismo insondable). De acuerdo al estudio, el 73% de los colombianos afirman ser felices, lo cuál me lleva a concluir, en cálculos muy someros, que somos unos 32 millones de compatriotas muy excéntricos. Pero tras un exhaustivo análisis que me llevó a sumergirme en lo más profundo de nuestra identidad cultural, di con la clave del misterio y expongo a continuación los por qué de la felicidad colombiana.

Señoras y señores, cómo no ser felices en un país donde tenemos privilegios tales como el shopping sobre ruedas, que consiste en subirse a un bus, lo cuál ya es un motivo más que suficiente de regocijo eterno, y disponerse a disfrutar con el desfile de los más excelsos vendedores dispuestos a ofrecernos una increíble diversidad de productos coincidentes en su generoso precio. Gracias a ello contamos con la oportunidad, negada a un italiano, de bajar del bus sosteniendo en las manos artículos tan atractivos como: paquetes de agujas y alfileres, esferos hechos de material reciclable, abanicos con papagayos pintados a mano, carritos y aviones fabricados con ladrillitos y un corazón que dice “te amo”, credenciales sin olor, cuadernillos ilustrados con vocabulario en ingles, cartillas de historia, anatomía y geografía, paquetes de incienso con un olor para cada día de la semana, hojitas con el lenguaje de las manos para sordo mudos, poemas de autores desconocidos que se morirán siéndolo, DVDs educativos del dinosaurio Barny, galletitas de chocolate, paquetes de masmelos, maní dulce, maní salado, y en no pocas ocasiones, algo intangible pero invaluable como la satisfacción de haber dado dinero sin adquirir nada a cambio.

Cómo no sentir el alma pletórica de alegría viviendo en un país donde ostentan la gentileza de comunicarte a domicilio que tienes una cuenta de servicios públicos que no podrás pagar. O quién no debe reprimir el impulso de dar brincos emocionados cada vez que en un hospital le niegan la atención. El solo pensar en estas bendiciones hace que de mis ojos broten lagrimas de agradecimiento por haber nacido aquí. Pero contengamos la emoción y sigamos desglosando los motivos para sentirnos embargados por la dicha.

Sinceramente no logro comprender cómo hacen para vivir los europeos sin la dicha diaria de caminar prevenidamente entre multitudes con una mano en la billetera y otra en el celular; cómo consiguen sobre llevar la tediosa rutina de no rehuir callejones ni potreros, o no necesitar apurar el paso para evitar que los coja la noche en la calle; cómo pueden privarse del placer que constituye llegar a casa y echar doble llave además de poner pasador y encender la alarma; o peor aún, cómo son capaces de encender un televisor sabiendo que no tienen ni la más remota posibilidad de encontrarse la noticia de un secuestro, un robo, un enfrentamiento armado, o alguna de esas tantas cosas con que se condimenta la nunca simple realidad colombiana.

Contamos con la única guerrilla pacifista del mundo, es tan pacifista que ha puesto a millones a descansar en paz. Ostentamos reconocimientos mundiales que nos hacen henchir el pecho de orgullo, como el de ser potencia exportadora de flores y café, y de otra cosa que es mezcla de ambas, porque brota de la tierra como las flores y estimula a mucha gente como el café.

Somos gente dichosa porque contamos con un cielo lleno de mágicas formas gracias a que el precio de la gasolina y la canasta familiar se hallan por las nubes. El invierno otorga a muchas de nuestras regiones características europeas asemejándolas a Venecia. El trajín del día a día no nos mella el entusiasmo porque disponemos de terapéuticos instantes de meditación profunda durante trancones interminables, los que dicho sea de paso, también nos libran de llegar temprano a un destino en que descubriríamos que no hay nadie más porque todos se hallan en su respectivo trance vehicular.

Oh gloria inmarcesible, oh júbilo inmortal, nos asalta la alegría cada vez que nos asaltan, porque aquel es el momento en que aflora la solidaridad, todos los testigos del atraco se solidarizan con el hampón haciéndose los de la vista gorda. Y de igual forma elevamos la mirada a Dios como hijos obedientes de sus preceptos porque conocemos el perdón, nuestras leyes perdonan a todo el que las viola. Y respetamos tanto a los zurdos que, si hemos de violar, violamos los derechos humanos.

Nos reímos como ninguna otra comunidad porque asistimos al cómico espectáculo ofrecido por nuestros dirigentes, show que vive en constante amenaza de ser opacado por el que protagonizan once jugadores de fútbol, que además de causarnos gracia, dan alegría a las selecciones vecinas que siempre se llevan nuestros puntos.

Gozamos como infantes cada vez que los huecos de las calles causan estragos en los carros, que a su vez permanecen como recién salidos del concesionario gracias a que en cada semáforo disponemos de quién limpie los vidrios con una espuma y agua de caño. Estos tiernos personajes aman tanto limpiar tu vehiculo que incluso llegan a enfadarse si tú se los impides. ¿Y por qué ponen tanta dedicación a lo que hacen? Por la felicidad que les produce tener la membresía de miembros oficiales en el club de desempleados al que tan sólo pueden pertenecer ocho millones de habitantes.

Como pueden ver, las razones son más que obvias. Por eso tan sólo Malta, Dinamarca y Suiza, nos superan como las naciones más felices del globo terráqueo. Imagínense cómo serán las cosas por allá para permitirles sentirse tan felices: deben estar como nosotros, pero al superlativo. Que disfruten del reinado mientras puedan, porque de acuerdo a las encuestas nuestra situación va en una mejoría irrefrenable. En ese orden de ideas, para el próximo estudio que sobre el tema se realice, la gente entenderá que decir, “colombiano feliz”, es redundar.

UN AMIGO QUE NOS CAMBIO LA VIDA

                                      (HUMOR)


El Infierno fue llamado por los griegos: El Hades, y es llamado por los colombianos: El Transmilenio. Hay quienes me llamarán exagerado, coincidencialmente puede ocurrir que los mismos en darme dicho título sean los propietarios y funcionarios de tal empresa. Para efectos de impacto por parte de esta columna debería rotularme como “Usuario” de Transmilenio, pero creo es más honesto y fiel a la realidad, presentarme como lo que soy: “Desertor” de Transmilenio. Mea culpa, hace ya un buen tiempo decidí no volver a emplear el mentado sistema (hágase énfasis en la palabra “mentado”), de no haber tomado dicha medida me vería como las personas que critican Padres e Hijos pero son capaces de desglosar todas las aventuras de Carlos Alberto y Daniela. ¿Cuándo tomé la valiente decisión? Transcurría una lúgubre tarde capitalina y hallándome en medio de diez personas, a las cuales jamás pregunté su nombre pese a compartir un momento tan intimo como lo son las interacciones corporales propias del transporte que nos atañe, tuve una epifanía: “me desplazo en un cargamento de reces”, e inmediatamente opté por descender mucho antes de mi destino y pagar las consecuencias, es decir, el taxi. ¿Qué motivos tuve para hacerlo?, a continuación describo las infaustas razones que me motivaron a rehuir el gran sistema de transporte masivo (hágase énfasis en la palabra “masivo”).

Si la semana santa tiene las estaciones del vía crucis, Colombia tiene las estaciones del Transmilenio. Qué inmensa penitencia es aguardar el busecito rojo. Al nacer el sistema una de sus premisas radicaba en hacernos atravesar la ciudad en el menor tiempo posible, cosa que en efecto logra, tampoco vamos a decir que no; ¡pero!, un viaje de treinta minutos que perfectamente logra en quince, se ve opacado por los veinte que debemos esperar para poder abordarlo. Y las eternas esperas se extienden más allá de las estaciones, recordemos los buses alimentadores, que si acaso deberán su nombre a que con ese trabajo los chóferes alimentan sus familias.

Cuán acertado es el coloquial juego de palabras con que los bogotanos se refieren al sistema llamándolo: “Transmilleno”. Hay que ver la forma en que los usuarios deben entrelazarse estando a bordo en el festín orgiástico con que siempre soñó Calígula. Estar a bordo en plena hora pico nos obliga a una respiración que necesariamente debe hacerse al estilo de reanimación paramédica, es decir, boca a boca. Estoy seguro que ese cuadro ofrecido por una mujer que transpira rodeada de diez hombres arrancaría lágrimas emocionadas al Marqués de Sade. Incluso he llegado a conocer el caso de monjes que se niegan a abordar uno por miedo a perder su celibato de forma no consensual. Lo bueno del hecho es que según recientes estudios, nada es tan eficaz como un viaje de portal a portal para ver un notable incremento en la libido de quienes pudieran haberla perdido.

Ahora bien, si no le ve problema a los roces comunitarios, quizás sí lo vea al factor comodidad. Usted tiene previsto permanecer cerca de la puerta para no hallar problemas al llegar a su parada, pero las personas que empujan desesperadas por entrar para no esperar otros 20 minutos al siguiente bus, lo arrastrarán con una fuerza sólo comparable a la de los tsunamis. Una vez en el fondo y habiendo llegado a su sitio de destino, si quiere alcanzar la salida tendrá que pugnar entre un maremagno de cuerpos que lo harán sentir en plena batalla de la película Corazón Valiente.

Respecto al tumulto, y perdón si sueno reiterativo, hay algo que no comprendo: existe un selecto, mas no honroso grupo de chóferes de bus, que adeudan a la Secretaria de Transito verdaderas millonadas por comparendos sin pagar. Los noticieros han satanizado a estos pobres baluartes de la cabrilla mostrándolos como deudores irresponsables y a la Secretaria de Transito como una regente con mano blanda a la hora de hacer cumplir la ley, pero en honor a la verdad, la mayoría de estos partes obedecen a sanciones por sobre cupo, es decir, se supone violan la ley por llevar pasajeros de pie; ahora mi pregunta: ¿Por qué no ocurre lo mismo con el protagonista de éstas líneas?, ¿qué facultad divina otorga el derecho a los busecitos rojos para poder apretujarnos y cultivar en nuestras piernas la vena varice sin temor a la ley? En vista de que nadie me da una respuesta satisfactoria, seré yo mismo quien intente resolver la duda actuando como abogado del diablo. Quizá la respuesta sea: por los lujos que brinda; pues al Cesar lo que es del Cesar, en Transmilenio no se suben a vendernos nada, estamos a salvo del shopping urbano en que a uno le encartan con cosas que jamás habría comprado, de no ser porque su vendedor es un niño que nos hace sentir culpables por vivir con la ostentosidad del salario mínimo.

También nos ha librado de soportar la emisora que gentilmente comparten los conductores de bus con sus pasajeros, que, seamos sinceros, lejana está de ser la W o Melodía Stereo. Y sumaré otras ventajas que hallo, muy a título personal, para que después no digan que me ensañé en una diatriba destructiva. Transmilenio nos brinda el entretenido espectáculo romano de personas a punto de ser guillotinadas por las puertas que se cierran a escasos centímetros tras ellas. Y aquí vale citar una hilarante frase que puede leerse sobre la trampa mortal de las puertas: “No pararse en la franja amarilla por su seguridad”. Podrá decírseles de todo, menos que no advierten del peligro. Otra frase que me resulta graciosa es: “No hable con el conductor”; ¡que lastima!, arruinaron las entretenidas tertulias literarias que solía sostener con los chóferes durante el recorrido. Y tenemos el letrero que anuncia la capacidad del bus, el cual si fuera exacto en su cálculo diría: “Pasajeros sentados, 48. Pasajeros de pie, todos los que aguanten las leyes de compresión física”.

No puedo terminar sin reconocer la constante labor de ésta empresa por sorprender a sus usuarios, puedo dar fe de ello; desde el momento aquel en que mi paciencia claudicó haciéndome preferir cualquier otro medio de trasporte, he debido utilizar el sistema en contadas tres ocasiones, y debo afirmar que en cada una de ellas me he visto sorprendido, siempre me encuentro con algo nuevo: ¡el precio del pasaje!, que tan sólo se limita a subir en igual proporción al aumento de los reclamos por parte de los usuarios. Es así que finalmente Transmilenio nos ha dado un maravilloso obsequio, la unidad ciudadana, que repetidamente aúna esfuerzos por paralizar el servicio para hacer sentir sus reclamos. La única y lamentable razón por la que estas protestas resultan poco, o nada efectivas, es muy sencilla: no logra unirse la gente en totalidad, pues las personas que aguardan en la estación contigua al lugar de la protesta, lejanas de sospechar un boicot ciudadano necesitado de más partidarios, simplemente creen que el bus, como siempre, está demorado.


Epilogo: hoy, casi tres años luego de haber escrito esto, ya tengo carro: ¡Lero, lero!

Epilogo 2: hoy casi dos semanas luego de haber escrito el primer epilogo, estrellé el carro.

DELINCUENTES VERDES

                                          (HUMOR)


Desde hace 50 años el FBI publica periódicamente un listado de los delincuentes más buscados, conformado en su mayoría por terroristas, narcotraficantes, asesinos seriales, mejor dicho, la crema y nata de la delincuencia mundial. Ahora, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, da a conocer un nuevo listado, pero exclusivo de delincuentes antiecológicos. Entre ellos figuran personajes acusados de arrojar desechos químicos a los ríos, traficar con animales, importar vehículos sin los estándares de gases, etc.

Tras conocer la noticia me di a la tarea de buscar el listado para ver si reconocía alguno de los criminales para contribuir a su captura, y descubrí que fueron muchos los que escaparon a la reseña. Por eso, con ánimo de completar la información que prevenga a la ciudadanía, publico a continuación otros delincuentes que con sus pérfidas acciones no hacen más que atentar contra el planeta. Si llegan a reconocer a alguno de ellos, no duden en dar aviso a los oficiales de Greenpeace.

Javier Mata: Violó una selva virgen despojándola de su condición doncel… No fue un abuso carnal, pero sí muy vegetal.

Antonino Garabito: Se propasó con un arbusto enano.

Carlos Fauno: Prendió llamas en el bosque… Los pobres animalitos sufrieron y un peruano llora su pérdida.

Cedro Ramiro Níquel: Dermatólogo negligente, 500 cactus pasaron por su consultorio y salieron con espinillas.

Vicente Fernández: Usó una superficie vegetal con fines egoístas, grabar en la penca de un maguey tu nombre… Hay una confesión grabada que vendió millones de copias.

Bonsái Eliécer Martínez: Comercializaba marfil obtenido de elefantes… en su defensa alegó ser dentista veterinario y dichas extracciones fueron necesarias por caries en los paquidermos.

Juan Roble Pérez: Le encargó un neceser a un pájaro carpintero y jamás le pagó el trabajito.

María Conífera Estrada: Discutió con un árbol y le dijo bruta a su sabia.

Narciso Valencia: Conducía en estado de ebriedad y arrolló un pino… el pobrecito continua en estado vegetal.

Jorge Villamil: Hizo llorar a unos guaduales.

Carlos Lirio: Inculcó la costumbre de la masturbación a un orangután hasta volverlo un onan-gutan.

Mowgli: Sacó ediciones piratas del libro de la selva.

Flor Camelia Huerta: Fue a la casa de un camello a darle cantaleta, lo jodió, lo jodió y lo jodió, hasta que le jorobó la vida.

Orquídea Holguín: Le echó agua a un tigre de bengala, y la bengala se apagó.

Hele Chopin: Vio unos canguros estorbando en la carretera y los reacomodó de vía… los puso en vía de extinción.

Geranio Paneso: Destrozo tres flores, les rompió el corazón a Azucena, Rosa y Jazmín.

Gardenia Sabina: Esposa celosísima que destrozó una planta, dizque por trepadora.

EL SUICIDIO COMO FORMA DE VIDA

                                          (HUMOR)


La Organización Mundial de la Salud arrojó una reveladora estadística. Ojo al dato: “Unas 3.000 personas se suicidan a diario en el mundo, lo cual significa que cada tres segundos una persona se quita la vida”. Es decir que, en el tiempo que me tomó escribir estas escasas líneas, hemos perdido a alguien más, y prepárense, porque antes de terminar el párrafo, otro más será ultimado por sí mismo. Ni hagamos cuentas del número de caídos que habrá sumado el record oficial para cuando termine la columna. Mejor dicho, Pearl Harbor nos quedó chiquito.

Así mismo, la entidad sanitaria de la ONU, estima que la mayoría del más de 1,1 millones de suicidios acontecidos anualmente, podrían ser previstos y evitados. La capital colombiana es ejemplo en el intento por combatir este mal, el único que aqueja por igual a victimas y victimarios. El año pasado la secretaría Distrital de salud de Bogota, dispuso una línea de atención a los potenciales suicidas, quienes pueden recibir ayuda en la solución de sus conflictos marcando a la línea en cuestión (omito el número pues puede haber cambiado para cuando este escrito llegue a sus manos), la cual brinda un servicio completamente serio, nada parecido al centro de atención al suicida de los siempre geniales, Les Luthiers, en el que la persona que llama es atendida por el contestador automático que anuncia: “En este momento todos nuestros operadores se encuentran ocupados, pero su llamada es muy importante para nosotros, por favor espere un momento en la línea, no cuelgue, y no se cuelgue”.

Al enterarme de la cifra arrojada por el estudio, mi primera reacción fue de escepticismo. Me negaba a creer que la población suicida fuese tan numerosa, aunque paradójicamente, cada vez que alguien se suma a la comunidad suicida, ésta misma disminuye en uno. Pero seguí reflexionando y me di cuenta de que el suicidio puede ser tan antiguo como la prostitución, nos acompaña desde épocas bíblicas. Recordemos que Judas se colgó luego de traicionar a Jesús. Y desde entonces esta modalidad de suicidio ha evolucionado, hoy en día la mayoría se cuelga, pero en el pago de cuotas de su préstamo bancario.

Aunque el suicidio de Judas fue motivado por el arrepentimiento, muchos lo condenan, pues podría haber hecho algo con su vida para rectificar el error cometido, pero hay errores de errores: tomemos el caso de Yocasta, quien se quitó la vida tras enterarse que había cometido incesto con su hijo Edipo (ejemplo que debería ser seguido por tanto desalmado pederasta que anda por ahí suelto). La decisión de Yocasta es muy entendible, imagínense la incomodidad que podrían sentir en las reuniones familiares.

¿Será entonces el suicidio una vía valida para expiar nuestras culpas? Lo ignoro. Para mí lo único cierto, es que al igual que los malos hábitos, tiene como desenlace el fin de la existencia propia. Aunque a comparación de estos, lo bueno del suicidio es que no tiene oportunidad de desarrollarse como habito.

Ahora bien, basados en lo dicho del suicidio como producto de la culpa, surge una inquietud. Algunas religiones lo condenan, y en ese orden de ideas, si la persona era creyente, habrá sumado otro cargo de conciencia en el más allá por haber cometido un acto señalado de pecado. Pero hagamos una pausa en esta apreciación que tiene del suicidio, por ejemplo, el catolicismo. Hasta donde tengo entendido, porque así se me ha dicho, es el único acto que no perdona Dios. Cosa que confieso, escapa a mi comprensión. Formulo la siguiente pregunta: ¿Es decir que, según los católicos, el tipo que en un enceguecido acto de celos mata a su esposa y luego se suicida. Se condena, no por quitarle la vida a una buena mujer, y sí por hacer lo propio con un desgraciado? Me perdonan la posible falta de respeto las religiones que respondan afirmativamente a la inquietud, pero es que como yo lo veo, puesto en esos términos, ocurre lo siguiente:

El hombre asesina a la esposa mientras su ángel de la guarda asiste a la escena como silencioso espectador, admitiendo con tristeza el indebido proceder de su protegido, pero tranquilo por saber que cuenta con el recurso del perdón que le otorgará el Señor, cuando don Asesino, confiese su crimen, no a la policía, sino a un sacerdote por supuesto. Pero al pobre ángel de la guarda le sale el tiro por la culata. Ocurre que luego de su oprobioso acto, nuestro ultimador decide llevarse el revolver a la sien para terminar por igual con su existencia, dándole al ser etéreo un verdadero motivo de preocupación, porque si don Asesino hala el gatillo, ¡se jodió, no hay abogado celestial que pueda sacarlo de ese atolladero! Así que en medio del desespero comienza a gritarle con sus labios inmateriales: “¡Hombre, no vaya a cometer una estupidez, vea que ahí sí la embarra. Quitarle la vida a los demás es una nimiedad que vaya y venga, eso lo perdonan, pero quitársela a usted mismo, eso sí es ponerse la soga al cuello… al cuello de su alma!”. Sin saberse cómo, el hombre le escucha, y replica: “Los mandamientos dicen, ¡no matarás!, pero por ninguna parte dicen, ¡no te matarás!”. A lo que el ángel responde: “¡Por eso mismo, porque los mandamientos son ley divina, y las leyes se hicieron para ser violadas. En cambio lo que no aparece ahí, eso sí debe respetarse por sobre todas las cosas!”.

El tema amerita un complejo debate de creencias, y como lo ultimo que deseo es entrar en polémicas subjetivas donde con seguridad mi alma será vista con desdeño, prefiero seguir desglosando las causas del suicido. Además de la culpa, hay quienes deciden dejar de ser, por motivo de una profunda decepción o tristeza. Tal es el caso de Egeo. Les refresco la memoria. Teseo, hijo de Egeo, viaja al reino de Minos para matar al Minotauro. El barco en que parte tiene velas negras, por lo que antes de hacerse a la mar, su padre le solicita que una vez obtenido el éxito en la complicada empresa, reemplace las velas negras por unas blancas para anunciar así su victoria al momento del regreso. El zagal, valiente como pocos, pero desmemoriado como muchos, vence al Minotauro y olvida cambiar las velas. Cuando Egeo divisa en lontananza el color negro en las velas, supone de inmediato que su hijo ha muerto, y en la actitud más culipronta que ha conocido la historia, opta por arrojarse al mar que heredaría su nombre. Moraleja, el suicidio es mal consejero. Nada cuesta esperar un momentico para ver cómo se solucionan las cosas.

Una muerte tan absurda como la de Egeo es una verdadera locura, y efectivamente hallamos en la locura otra causa del suicidio. Conservemos la línea mitológica y recordemos a Áyax el grande, quien tras haber luchado y sobrevivido a la guerra de Troya, enloquece porque los griegos le niegan el derecho a quedarse con las armas del caído Aquiles, acto seguido se quita la vida con la espada que le obsequiara Héctor. Si la muerte de Egeo fue una monumental culiprontez, la de Áyax se constituye en la pataleta más memorable de la que se tenga registro.

Miremos ahora el papel desempeñado por el suicido en las obras literarias. Shakespeare, por ejemplo, dio vida a 46 personajes suicidas (qué cruel, les dio vida sólo para hacer que se la quitaran). De lo cual deducimos que, sin este recurso, Shakespeare se habría jodido. Veamos un claro ejemplo de lo que habría ocurrido si el famoso dramaturgo no hubiese podido contar con el suicidio como resolución de una de sus más celebres obras:

Romeo, sin poder suicidarse, tras ver el cuerpo sin vida de Julieta, se dirige a la primera taberna dedicándose a beber hasta convertirse en un borracho llorón y peleador, que termina por supuesto, gastando la plata en putas. Julieta, mientras tanto, despierta muy campante de su presunta muerte, siendo declarada descendiente directa de Lázaro, y por ende, canonizada. Lo cual no la exonera de casarse con Paris, de quien tiene un precioso hijo al que llaman Milciades, en honor a un tío de Julieta que siempre le leía cuentos cuando era niña. A la postre, ella descubre que Paris es el amor de su vida, y que aquel peladito de apellido Montesco fue tan sólo uno arrebato de juventud. Romeo por su parte, en medio de sus correrías por los burdeles, queda completamente encoñado de una puta que obedece al nombre de Micaela, y ella, cumpliendo con su labor, se encarga de hacerle comprar todo el trago posible cada vez que éste la visita al prostíbulo, por lo que irremediablemente, nuestro joven enamorado muere aquejado por la cirrosis; mientras Julieta, la abnegada esposa de Paris y madre de Milciades, alterna sus labores del hogar con atender las romerías de personas que la visitan para ser tocados por la mujer que resucitó gracias a la voluntad divina.

Repasemos entonces. Culpa, tristeza, locura, recurso literario. Si el suicidio es justificable o no, es una discusión en la que podríamos extendernos sin concluir mayor cosa. Hay para quienes en efecto lo es, ejemplo claro: los japoneses. Para ellos el harakiri es la mejor manera de lavar la deshonra; o los kamikazes, para quienes el más grande honor lo constituía montarse en un avión e irse de bruces contra el mundo (metodología aplicada luego con ciertas variantes por los talibanes).

Lo irrefutable es que es el suicidio y sus practicantes existen, y en Colombia contamos con una línea telefónica dispuesta a disuadirlos de lo contrario, cosa complicada porque hay gente tan dispuesta a suicidarse que es capaz de matarse dos veces: Séneca y Hitler, por citar dos casos. Séneca bebió cicuta y se cortó las venas; mientras Hitler tomó cianuro y se pegó un tiro, no contento con eso, dio la orden de que quemaran su cuerpo. Tan decidido estaba a visitar el más allá, que se especula sus ultimas palabras fueron: “¡Moriré, aunque sea lo ultimo que haga!”.

Pero la misión de los operadores de ésta línea de atención es convencer al suicida potencial de no hacerlo, para ello deben hablarle de las cosas bellas que hay en la vida, de cómo los problemas siempre tienen solución, y de cómo, pese a lo que puedan estar pensando, sus vidas valen demasiado. Labor titánica en algunos casos. Imaginemos cómo tendría que haber actuado el operador telefónico que atendiera la llamada hecha por Hitler desde su bunker momentos antes de suicidarse:

“A ver don Adolfo, no todo puede ser tan malo. Sí, se le fue un poquito la mano con el cuento éste de los campos de concentración, el exterminio y todo eso de lo que ya ni vale la pena hablar. Pero don Adolfo, errar es humanos, todos cometemos errores, usted reiteró los suyos unas 11 millones de veces, lo cual lo vuelve más humano que ninguno, seguro que los aliados sabrán entenderlo. Cuando vayan a atraparlo dígales: “¡quien esté libre de holocausto que arroje la primera piedra!”. Don Adolfo, su vida vale demasiado, y no lo digo porque Roosevelt le haya puesto precio a su cabeza, ni mucho menos. Me refiero a que si usted se lo propone, con toda seguridad será capaz de inventarse un nuevo movimiento regido por patrones no tan nacistas. Diversifique un poco su nuevo club de amigos, hay gente que sin ser aria, es muy agradable de tratar. Vaya, mírese al espejo y repita varias veces: “yo soy un ser único en el universo, la prueba es que nadie más en el universo cometería genocidio semejante”. Luego replantee su entorno, déle vida, reemplace la cruz esvástica por una carita feliz. Hágame caso y descubrirá que es un nuevo ser”.

Magnifico discurso, el problema radicaría en que al momento de colgar, el operador, muy cordialmente se despediría diciendo: “Shabat Shalom”, y Hitler se daría un tiro.

Desde aquí les envío mi más sincera admiración a los operadores que se encargan de tan loable empresa. Me declaro emocionalmente incapaz de llevar a cabo tal asignación, soy demasiado afectable, y si me la pasara el día entero escuchando desgracias ajenas, correría el riesgo de terminar cortándome las venas.

CLÍNICA DEL HORROR

                                      (HUMOR)


Italia está conmocionada. Un grupo de médicos practicaba a sus pacientes cirugías innecesarias con el fin de obtener jugosos reembolsos pagados por el seguro social. Estos galenos para quienes Hipócrates es un personaje imaginario, inventaban procedimientos con el fin de facturar. Podríamos decir que su lema era: “Bisturí en las carnes, dinero en las cuentas”.

Como los reembolsos de la seguridad social son más elevados cuando se pasa por la mesa del cirujano, se calcula que estos estafadores le habrían sacado al seguro social unos 2,5 millones de euros con sus antiéticos procedimientos. Al parecer, ingresar a las instalaciones de la clínica era como ir a una carnicería en día de promoción. Caminando por sus pasillos no era raro encontrar órganos volando, más de un colombiano desprevenido habría pensado que estaba en zona de dominio paramilitar.

Conozcan parte del prontuario delictivo de los cirujanos diabólicos: A una señora de más 90 años le instalaron una prótesis sin esterilizar porque tenía una expectativa de vida breve; a una mujer de 42 años le extirparon un seno por la presencia de dos nódulos; a una joven de 18 años le mutilaron un seno por un adenoma benigno – ignoro qué es adenoma, pero la palabra benigno clarifica el panorama -- y a un señor de 38 años que tenía pulmonía le quitaron parte del pulmón en vez de tratarlo con antibióticos. También está el caso de una mujer de 88 años operada tres veces en el mismo año, lo que le produjo a la clínica ganancias por 12.000 euros.

En Colombia un hospital de estas características sería imposible, puesto que la seguridad social jamás generará tan jugosos reembolsos a cirujanos que pretendan imitar la modalidad de estafa italiana. Con esa tranquilidad en el alma, decidí investigar el resto de procedimientos practicados en la clínica del horror.

 Un señor tenía una leve desviación en la columna y decidieron implantarle una mucho más fuerte, optaron por una de las columnas de Antonio Caballero.

 A un paciente le abrieron una pierna porque encontraron que tenía demasiado parecidos los gemelos.

 A un anciano le extirparon la tibia para ponérsela a enfriar.

 A un pianista le implantaron una mano en la oreja para que pudiera tocar de oído.

 A una joven que tenía excelentes defensas, le recetaron unos muy buenos delanteros.

 A un señor le detectaron que su oído tenía por huesos un yunque y un martillo, así que decidieron montarle una ferretería en la oreja.

 A un señor le pusieron un lector láser en el pene, para que el suyo fuera un aparato reproductor de CDs.

 A un abuelo le implantaron una vajilla que hiciera juego con sus vasos sanguíneos.

 A una anciana le quitaron el dedo corazón para reducirle el riesgo de sufrir problemas cardiacos.

 A un gimnasta le reemplazaron las muñecas por unas Barbies que son más populares.

 A un niño le extirparon el esternocleidomastoideo para que no sufriera aprendiendo a pronunciarlo.

 Un señor se llamaba Adán Aurelio y determinaron que le sobraban costillas.

 Un trapecista se cayó en pleno desarrollo de su oficio y le quitaron la mano por si desarrollaba pánico al trapecio.

 Un señor sufría cáncer, y le cambiaron el signo zodiacal.

 A un filósofo le reemplazaron el húmero por Homero.

 A un joven decidieron curvarle el recto.

 Un señor llegó con un cuchillo incrustado en su abdomen, y le metieron un tenedor para completar los cubiertos.

 Un señor llegó con fiebre uveoparotídea, y optaron por extirparle el apéndice porque no tenían ni idea qué era lo otro.

BLANCO Y NEGRO

                                     (HUMOR)


¿Qué pensarían de un tipo si dice que los blancos son más inteligentes que los negros? Con seguridad todos diremos que es un maldito racista. ¿Y si el tipo que lo dijo fue ganador del premio Nobel de medicina por descubrir el ADN? Posiblemente algunos digan que es un maldito racista… pero con criterio. Pues en efecto ocurrieron ambas cosas. James D. Watson, de 79 años y descubridor del ADN, afirmó al diario británico The Sunday Times, que es evidente la inferioridad mental de la gente negra en comparación con la blanca. Me puse a investigar sobre el peculiar personaje y encontré que no es la primera perla de nuestro amigo el Doc. Alguna vez afirmó que una mujer debería tener derecho a abortar si los análisis preparto mostraban que su hijo iba a ser homosexual.

El enfrentamiento racial es algo que lamentablemente nos acompaña desde tiempos inmemoriales, pero quien llevo la rivalidad entre blancos y negros a un plano inteligente fue el inventor del ajedrez. De igual forma quiero contribuir con argumentos inteligentes a la solución de esta polémica suscitada con las declaraciones del señor Watson (que en nada se parece al ayudante de Shelock), para ello presento a ustedes un importante documento que espero sirva para dar fin a una polémica de tan mal gusto:

Documento Multicolor.

Lo siguiente es un análisis profundo y exhaustivo de los pros y contras en cada color de piel de los dos en pugna, confrontándolos y asignándoles una puntuación que aspira ser lo suficientemente concluyente.

1 – Tomemos a los dos mejores jugadores de fútbol en la historia del mundo: Pele, el negro. Maradona, el blanco. Pele ganó tres mundiales, Maradona dos. (Punto para el negro). Pele supo retirarse en la cúspide de su gloria, Maradona terminó expulsado de lo mundiales por su adicción a la droga. (Dos a cero ganando el negro). Maradona es el único jugador de fútbol que en pleno mundial se ha dado el lujo de hacer un gol como si fuera básquetbol. (Descuenta el blanco, 2-1 a favor del negro, la puntuación continúa).

2 – Tomemos al Hombre como especie en su etapa previa, es decir: el Homo Sapiens. De acuerdo a las conclusiones científicas, los primeros Homo Sapiens eran melanodérmicos, esto significa: de tez oscura. Ganaría el negro por orden de asistencia, pero en los libros y álbumes al Homo Sapiens lo pintan blanco, gana entonces por una adecuada comercialización de su imagen. (Punto para el blanco, se empató el asunto).

3 – Los más grandes del boxeo mundial fueron negros, Mike Tyson y Mohamed Alí. Pero fue un blanco a quien se le ocurrió escribir Rocky para protagonizar seis entregas y ganarse un Oscar. (3-2, repunta el blanco).

4 – Abraham Lincoln y John F. Kennedy, son de los más importantes presidentes norteamericanos, y los dos son blancos. Eso le daría punto a su color, pero ambos fueron asesinados por otros blancos, se les penaliza con un punto menos por ser tan pendejos de eliminarse entre ellos. (2-2. Empatados de nuevo).

5 – Michael Jackson, quien nació negro, luego se volvió blanco. Su fama le llegó cuando era negro, y sus metidas de pata las cometió siendo blanco, entonces es un blanco estupido, pero así mismo, es un negro que cometió la estupidez de convertirse en un blanco estupido, por ende, penalizamos con un punto menos a blancos y negros por tanta estupidez. (1-1 Mejor dejamos aquí la comparación y lo declaramos empate técnico).

SALIMOS A DEBERLE A JUDAS

                                                    (HUMOR)


En el 2006, el magnífico canal National Geographic, sorprendió a propios y extraños con cierta revelación llamada a romper uno de los mayores paradigmas de la historia. El Evangelio prohibido de Judas --- como se llamó el especial --- tenía por propósito demostrar que Judas Iscariote no fue aquel pérfido traidor que vendiera a Jesús, sino el discípulo privilegiado a quien el Señor encargó la misión más difícil: ¡sacrificarlo! Tal descubrimiento me llevó a crear un organismo encargado de investigar a fondo el pasado de la humanidad, e impedir que sigamos sumergidos en la ignorancia de las imprecisiones históricas. Fue así como nació el centro de estudios EVANOPA: “Esa Vaina No Pasó”. Y a continuación comparto algunos de los asombrosos descubrimientos que hemos realizado:

Primero que todo, a Judas no le dieron 30 monedas de oro por delatar a Jesús, en realidad recibió tan sólo 27, ¿por qué?, por la retención en la fuente.

La verdadera razón que tenía Judas para traicionar a su maestro, es que por ser el número 12, siempre lo dejaban en la banca cuando jugaban fútbol.

Noe no montó en el arca una pareja de cada especie, el caracol subió solito porque su reproducción es asexual.

Los planetas no giran alrededor del sol, es el universo entero quien gira alrededor de Álvaro Uribe.

El Titanic no se estrelló accidentalmente contra un iceberg, el barco fue secuestrado y estrellado intencionalmente por unos pingüinos Talibanes... Sospechan de los de Madagascar.

Neil Amstrong no fue el primer hombre en pisar la luna, dos días antes Superman había pasado por ahí.

Maradona nunca hizo un gol con la mano, pero con la mano sí metió sus buenos pases.

Cuando a Newton le cayó una manzana en la cabeza no descubrió la ley de gravedad, sino la gravedad de un golpe en la cabeza.

Las Torres Gemelas no eran idénticas de nacimiento, la más feita se operó.

Lázaro no fue el primer hombre en resucitar, mucho antes lo había hecho Joselito Carnaval.

Noe no se salvó del diluvio por construir un arca, el tipo preciso andaba de vacaciones en un crucero cuando se largó a llover.

Moisés no se quedó a vivir con el pueblo de Israel, pero para no pagar el catastro de la tierra prometida.

Adán y Eva no fueron expulsados del paraíso por comer una manzana, sino por colgarse con el arriendo.

Fue el Arcángel San Gabriel quien debió avisar a Maria de su embarazo porque allá no existía Profamilia.

En la época de Jesús muy pocos sabían matemáticas, fue por eso que quedaron tramados con la multiplicación de los panes.

En efecto Moisés sí separó las aguas, pero ellas desde hacía rato querían el divorcio.

El hijo prodigo volvió a irse de la casa, porque se aburrió de que para abreviar “Hijo Prodigo”, le dijeran “HP”.

Es falso que a Jonás se lo haya tragado una ballena, porque si Va-llena, ya no come.

Simón Bolívar sí tuvo herederos, cuando adquiría algún servicio en Venezuela le tocaba dejar un hijo, porque allá se paga con Bolívares.

La edad de bronce no fue de las primeras, a decir verdad llegó de tercera y por eso le tocó conformarse con la de bronce.

En la edad de hierro la gente no envejecía, los cogía el oxido.

La verdadera guerra fría tuvo lugar cuando se encendieron a canecazos unos vendedores de paletas con otros de Bon Ice.

La colombina es una golosina que se viene procesando desde mucho antes del año 1.400, por eso existe la época Precolombina.

Los emperadores no obligaban a sus esclavos a construir las pirámides, los convencían de que la pirámide es un juego en que ganan todos y no una estafa.

En China, hacia el año 907, la dinastía “Tang” terminó derrocada, pero por otro jugo en polvo.

Hacia 1547 se realiza el primer texto impreso en lengua vasca, pero solo mucho tiempo después pensaron que era mejor imprimirlo en papel.

El escritor Montaigne terminó escribiendo ensayos por accidente, al principio hacía poemas pero no le quedaban bien y su maestro le dijo, “mejor siga ensayando”.

La verdadera época de las cruzadas ocurrió cuando la gente empezó a cruzar las distintas razas de perros.

El muro de los lamentos debe su nombre a que los obreros que lo construyeron vivían lamentándose de su sueldo.

Para los nazis era tan importante que los niños prestaran atención en el estudio que por eso construyeron los campos de concentración.

La vía Láctea nació por el reguero que dejo un platillo volador que transportaba leche.

La opera de “Orfeo”, nació como parodia de la opera de “Orbello”.

En mil cuatrocientos comenzaron a nacer demasiados niños, por eso se le conoce como la época del renacimiento.

Las batallas de independencia Norteamericana comenzaron por las colonias inglesas, y continuaron por los perfumes franceses.

Juan el bautista no realizó la mayoría de los bautizos en el río sino fuera de él… un día de invierno bendijo las aguas justo antes de que el río se desbordara bautizando un pueblo entero.

Las antiguas comunidades indígenas eran adoradoras de los insectos, de allí sobreviven las leyendas del Cucarrón Chibcha, el Zancudo Muisca y la Abeja Maya.

Lepanto no fue la guerra de un golfo sino un casino, donde Miguel de Cervantes perdió una mano… de poker, de ahí que fuera el manco de Lepanto.

En el año 100 comienza el auge de la cultura Zapoteca, en el 2006 comenzaría el auge de la cultura Chiquiteca.

Cristóbal Colon era muy feo, lo único que tenía de pinta era uno de los barcos que le dio la reina de España.

El científico que descubrió la vacuna contra la tifoidea lo hizo porque tuvo una “tifo-ídeota”.

Analizando la preferencia de los antiguos pueblos bárbaros encontramos que los conquistadores que ocuparon los dos puestos de mayor admiración fueron, Gengis Kan en el dos, y Atila el Huno.

Los míticos Rómulo y Remo fueron expulsados del plantel educativo en que estudiaban, el Gimnasio Olimpo-frances, porque cascaron a un amiguito que les dijo: “su mamá es una vieja bien loba”.

La Guerra de Troya realmente se originó por un juego de ajedrez, al parecer Menelao, rey de Esparta, fue muy mal perdedor y no soportó que el príncipe Paris se le comiera la reina.

El verdadero nombre del famoso pintor español Goya, no fue Francisco, sino Mo, se lo cambió cansado de que la gente se burlara de los cuadros firmados por Mo-Goya.

El periodo visigodo no fue seguido por el asturiano, en realidad luego del visigodo vino el (en ingles) VCD.

El famoso guerrero barbaro Gengis Kan no mataba por diversión, prueba de ello es que para entretenerse, Gengis Kan fundó la orquesta: “las chicas del Kan”.

Marco Polo no viajó a tantos lugares como afirmaba, en realidad le pidió a un amigo que falsificara sus sellos en el pasaporte.

El hijo del emperador Romano Marco Aurelio en realidad no se llamaba Cómodo, ese era el apodo que le tenían porque todo el día se la pasaba echado en la cama.

El conquistador que descubrió la isla Mal pelo, no quería llamarla Mal pelo, sino, Bello nocivo.

Mahoma no fue un profeta sino un disjokey, le decían Mahoma Mix… y fundó una emisora: La Meca te pega al cielo.

La locura que llevo al emperador Romano Nerón a quemar Roma se debió a que en la registraduría no le dejaron cambiarse el nombre de perro.

La Monalisa estaba embarazada, de igual forma antes de alcanzar la fama algunas gordas de Botero sufrieron de bulimia y anorexia.

El compositor de opera italiano Giusepe Verdi, no fue el más grande músico de su país, fue su hermano, quien creó la pieza musical que se canta en todos los cumpleaños y lleva su nombre: Happy Verdi.

LOS 10 MANDAMIENTOS DE CARRETERA

                                       (HUMOR)


Somos muchos quienes creemos en un ser superior, y conste que por superior no me refiero al presidente Uribe; estoy hablando de Dios. Para nosotros él se encuentra en todas partes, y es precisamente allí, a todas partes, a donde a través de los siglos ha querido llegar la iglesia católica. Fieles a esta consigna de abarcar todos los campos de acción de la sociedad, los miembros del vaticano acaban de publicar un documento titulado: “Orientaciones para la pastoral de la carretera”, que constituye algo así como los 10 mandamientos de carretera. Para cavilar sobre el tema dividiremos el presente texto en dos. A continuación la primera parte, destinada a conocer punto por punto los 10 nuevos mandamientos, extraídos textualmente del documento original, con el valor agregado de mi respectiva reflexión:

1 - “No matarás”. (Este constituye un evidente plagio de los 10 anteriores, no sé si Dios o Moisés aún conserven propiedad intelectual de la obra clásica).

2 - “La carretera será para ti un instrumento de comunión entre las personas y no de daño mortal”. (Esto de la comunión entre personas debería traer un parágrafo de refuerzo para chóferes de servicio público).

3 - “Cortesía, corrección y prudencia te ayudan a superar los imprevistos”. (Y acelerar por la izquierda te ayuda a superar el carro que va como una tortuga delante de ti).

4 - “Sé caritativo y ayuda al prójimo en la necesidad, especialmente si es víctima de un accidente”. (Qué curioso, este lo han aplicado desde siempre los paramédicos, incluso siendo ateos).

5 - “El automóvil no debe ser para ti expresión de poder y dominio y ocasión de pecado”. (Lo del pecado lo veo complicado en el mirador. Lo de poder y dominio, utópico para el policía que conduce la tanqueta anti disturbios).

6 - “Convence con caridad a los jóvenes y a los que ya no lo son a que no se pongan al volante cuando no están en condiciones de hacerlo”. (Esa es misión del barman).

7 - “Brinda apoyo a las familias de las víctimas de los accidentes”. (Me pregunto si vale apoyarlos con cánticos como a un equipo de fútbol).

8 - “Reúne a la víctima con un automovilista agresor en un momento oportuno para que puedan vivir la experiencia liberadora del perdón”. (Para que vean que el Vaticano también tiene sentido del humor).

9 - “En la carretera tutela al más débil”. (Me parece perfecto, sólo me asalta una duda. ¿En carretera cómo se mide al más débil?).

10 - “Siéntete tú mismo responsable de los demás”. (Con tanta responsabilidad en el carro no va a quedar espacio para que me monte yo).


Y vámonos con la segunda parte. Son propuestas que humildemente sugiero al Vaticano para que considere de cara a una segunda edición de sus mandamientos de carretera.

1 – Conducirás despacio por sobre todas las cosas.

2 – No pasarás la luz roja en vano.

3 – Honrarás al del transito como a padre y madre.

4 - No beberás antes de conducir, a menos que sea vino de consagrar.

5 – Mujer, he allí tu carril. Carril, he allí tu karma.

6 – Dad gasolina al varado.

7 – No codiciarás los parqueaderos ajenos.

8 – Amarás el carro de tu prójimo como al tuyo mismo.

9 – Si te abollan una puerta, pon la otra.

10 – No cometerás adulterio… dentro del carro porque se sala.

11 - Oficial, ya no pondrás multas. A partir de ahora, levantarás la mirada al cielo y dirás: “perdónalos porque no saben lo que hacen”.

AYUDEN A GAIA

                                            (HUMOR)


Amigos de la Tierra, es una organización no gubernamental (ONG para los que se despistan sin la sigla) de Oriente Medio, la cuál acaba de advertir sobre el peligro de una potencial catástrofe ecológica: el mar muerto podría haber desaparecido para el año 2050. Ésta voz de alarma evocó en mí, un afortunadamente rezagado sueño de la infancia: pertenecer a Los Planetarios. ¿Los recuerdan? El quinteto de amigos del Capitán Planeta. ¿Tampoco lo recuerdan? No los culpo. A decir verdad, los envidio. Pero en pro del presente artículo me veo en la penosa necesidad de refrescarles un poco la memoria.

El Capitán Planeta era el súper héroe de una caricatura que pudimos ver a finales de los ochentas, principio de los noventas. Si bien la motivación de lucha del Capitán Planeta puede ser más loable que la del Capitán Centella, la verdad es que en cuanto a presencia y adeptos se refiere, el Capitán Planeta no llega ni a grado de soldado raso junto al Capitán Centella. (¿Son impresiones mías o se me fue la mano usando la palabra Capitán?)

La trama de la serie es básicamente la siguiente: resulta que Gaia, la madre tierra, necesita conformar un grupo de héroes dispuestos a protegerla. ¿Y ustedes creen que para tan encomiable misión consideró el nombre de Roberto Tovar Gaitán? ¡No! Elige, por razones que solo ella conoce, a cinco jovencitos del común, y cuando digo del común, lo hago en serio, ninguno tenía absolutamente nada de especial, excepto un mutuo y horrible gusto para vestir. A cada uno de ellos entrega un anillo con dominio sobre un elemento, de manera que teníamos a: Tierra, Viento, Aire, Agua… y no me van a creer cómo se llamaba el quinto: Corazón. ¡Es en serio! Pero ojo, la trama se complica.

Estos cinco pospúberes, si se veían muy encamellados con la asignación en turno, cosa que efectivamente ocurría siempre, unían los poderes de sus anillos y con ello invocaban al Capitán Planeta, un tipo con la apariencia del Ken de la Barbie, pero gay. Con éste punto de partida podrán imaginarse el resto. Mientras el Capitán Centella luchaba a muerte con el malévolo Garra de Satán, los enemigos del Capitán Planeta eran personajes como: un bandido promotor de la erosión por olvidar sembrar atravesado, una desalmada señora que cometía la imprudencia de no reciclar, o un súper villano que pretendía apoderarse del mundo construyendo un láser atómico a base de sangre de delfín.

Pero dejando de desvariar y regresando al principio de la columna; del peligro que acecha al mar muerto lastimosamente podemos concluir que: los nobles esfuerzos del Capitán Planeta no rindieron frutos. Así es que, sin anillo de poder, pero con mucho entusiasmo, he creado una asociación ambientalista que se preocupe por nuestro agonizante mundo y tome cartas en el asunto. Amigo lector, si le preocupa la ecología pero no quiere formar parte de greenpeace porque odia cualquier cosa con nombre gringo, únase ya mismo a PLAVICO: “Planeta vivito y Coleando”.

En PLAVICO luchamos por las cosas vivas… lo sentimos mar muerto, llegamos tarde, pero oraremos por tu eterno descanso.

Por quien sí podemos hacer algo es por el mar rojo, y lucharemos por conservarlo, día a adía le aplicaremos tintes para que no se decolore.

También haremos alianzas estratégicas, como unirnos a un movimiento de paz para conservar el océano… pacifico.

Nos preocupamos por la sexualidad ambiental, de manera que le pondremos cinturones de castidad a las selvas vírgenes.

Acompáñenos a recorrer el mundo, si quiere conocer el océano Índico, yo le indico dónde queda el Índico.

Nuestras expediciones son seguras, si por cosas de la vida llegara a perderse en el río Ganges, son ganges del oficio.

Si no pasó unas felices pascuas, no se pierda ésta segunda oportunidad, acompáñenos a hacer limpieza en la isla de Pascua.

Vamos a salvar especies en vía de extinción en el polo norte, y si nos queda tiempo, en el polo democrático.

Ayúdenos a combatir el cáncer ambiental recogiendo firmas para que omitan de los mapas el trópico de cáncer.

Aunemos esfuerzos comprando terrenos para urbanizar el Sahara y dejarlo menos desierto.

Hagamos algo porque no haya más derramamiento de petróleo en el océano, no puede ser que ya hasta los tiburones tengan más petróleo que el suelo colombiano.

Combatamos la tala indiscriminada de árboles, si es necesario armemos a los árboles para que se defiendan por sí mismos.

E impulsemos una ley de justicia, paz y reparación ambiental. Que cada talador se acoja a ella confesando sus arboricidios a cambio de una rebaja en sus penas.

Hagámoslo ahora o nuestros hijos sufrirán, porque de seguir así, con toda seguridad transmitirán de nuevo al Capitán Planeta.

jueves, 8 de abril de 2010

ALÓ, ASISTENCIA SEXUAL

                                       (HUMOR)


Con el propósito de prevenir los embarazos a temprana edad y las enfermedades de transmisión sexual, el Ministerio de Protección Social puso al servicio de los jóvenes y adolescentes, líneas telefónicas para resolver sus inquietudes en materia de salud sexual y reproductiva. Desde ésta silla aplaudo la medida, pero reprocho que hayan tardado tanto en adoptarla. ¿Dónde estuvo cuando la necesité desesperadamente? ¿Quién me responderá por todos los años en que naufragué a la deriva de la ignorancia sexual?

Aclaro. No es que sea victima de la desinformación sexual, en honor a la verdad, un embarazo no deseado es algo que jamás ha hecho mella en mi tranquilidad, es decir, nunca he parafraseado a Hamlet enfrentándome al dilema: “ser, o no ser padre”. De igual manera me he visto exonerado de otras complejas dicotomías, como: “orinar, o no orinar”, porque muchas infecciones ocasionan que algo tan elemental como la ida al baño, se convierta en una tortura inquisidora.

Pero sí me habría encantado contar con un centro de atención al cuál llamar para formular mis numerosas inquietudes; porque mucho me temo, los desaciertos que no he cometido pueden no ser tanto el merito de mi educación sexual, como sí de mi escaso ejercer en la materia.

La línea está pensada para los jóvenes que se encuentran en pleno despertar sexual, pero como yo soy tan malo para madrugar, a mi despertar sexual le cogió la tarde. Por eso me he visto tentado a llamar, pero como soy tan inseguro, comienzan a llegarme las dudas, temores y complejos, y termino deteniéndome siempre en el último momento. Permítanme compartir con ustedes, que son mis confidentes, algunas de esas dudas.

Primero que todo. ¿Me contestará una mujer o un hombre? Eso me resulta dramáticamente determinante, porque si es una mujer, no importa con cuánta seriedad y profesionalismo hable, con toda seguridad mi organismo lo asumirá como si estuviera comunicándome con la línea “018000-CUQUIHOT”… 2.900$ más IVA el minuto.

De ahí en adelante, las complicaciones van in crescendo. Por ejemplo: ¿Si tocamos el tema de mi debilidad onanista, sería recomendable utilizar un teléfono manos libres?

¿Si se me cae la llamada, mi interlocutor pensará que en materia sexual todo lo demás también se me está cayendo?

¿Podría hablar con tranquilidad si al principio se escucha la voz grabada que anuncia: “para verificar una correcta atención ésta llamada puede estar siendo monitoreada”?

¿Si diagnostican que mi problema es una tendencia a asociarlo todo con sexo y de inmediato me ordenan marcar la extensión 69, me estarán mamando gallo o en efecto será ese mi problema?

¿Qué hago si expreso mi necesidad de tener sexo seguro y me recomiendan ir a una whiskeria? Porque allá sí tengo sexo… ¡seguro!

¿Qué tal que llame, exponga con detalle todos mis problemas y luego de media hora me respondan, con cierta risita burlona, que marqué a un número equivocado?

Son muchos temores para un tipo que hace tantos años dejo atrás la valentía de su adolescencia. En mi caso, lo mejor es no llamar, porque si de ésta manera el sexo me tiene turbado, llamando sólo conseguiría quedar más turbado.

CINCO FORMAS DE NO QUEDAR SIN CINCO

                                              (HUMOR)


Dicen los que saben, que el 2009 será un año de crisis económica mundial – reconforta saber que por lo menos esta vez nos tocaron la misma melodía tanto a Yankees como a Chibchas --. Según los derrotistas presagios, la caída del dólar será tan vertiginosa que los banqueros aprenderán a saltar en bungee jumping para detenerla; y la inversión extranjera, tan escasa como las buenas palabras en una barra de Millonarios.

Por ser el tema de moda, todo el mundo resultó saber de economía, en la W empezaron a nombrar más a un tal Down Jones que al mismo Mancuso, y las acciones por las que todos preguntan dejaron de ser las de la guerrilla. Yo mientras tanto, inalterado por tanta especulación, seguí pendiente tan sólo de la no variabilidad en el precio del pan de cien. Hasta que un día, la paranoia de Wall Street, tocó a mi puerta: fue cuando comprando unos mamoncillos, la señora que me los vendía expresó lo inconforme que la tenía el movimiento de la bolsa… abrí mis ojos sorprendido, sólo para descubrir que se refería a la bolsa en la que me estaba metiendo los mamoncillos, yo la zarandeaba mucho.

No obstante, la intranscendente anécdota fue una voz avizora de lo que podía acontecer si me empeñaba en seguir ajeno a la alerta económica. Por eso, a diferencia de los expertos, que sólo anuncian el problema, heme aquí proponiendo cinco iniciativas del cómo podemos hacer frente a la tan temida crisis.

1 - La primera alternativa se basa en un complejo plan que nada tiene que envidiarle a los de Misión Imposible: Hágase guerrillero, no de corazón, pero sí de uniforme y actitud. Tendrá que aguantar hambre y duros padecimientos durante algún tiempo -- nada a lo que no esté acostumbrado un colombiano promedio--, luego vuélese con un secuestrado y tendrá no sólo su futuro económico garantizado, sino también su residencia en París.

2 – Viaje a un corregimiento con nombre de insecto. Ponga una oficina con la inicial que se le antoje, por ejemplo, BNG. Mediante la venta de cualquier producto, prometa a la gente una rentabilidad sobre su inversión, no algo exagerado como el 300%, eso genera sospechas, comprométase a algo más creíble, digamos un 90%. Afirme con total vehemencia que lo suyo no es una pirámide, es más, identifique su negocio con otro símbolo geométrico, quizá el hexágono. Al cabo de un tiempo, nacionalícese en un país que preferiblemente no tenga tratado de extradición con Colombia.

3 – Ya menos rural que las anteriores. Vaya como concursante a “¿Quién quiere ser millonario?”, y cuando don Paulo La Serna le extienda la mano para saludarlo, imprégnelo sutilmente con un pañuelo emburundangado. De ahí en adelante, pregunta a pregunta, la fortuna vendrá solita hacia sus manos.

4 – Secuestre identidades en Facebook. No es lo más ético del mundo, pero tampoco raya en lo necesariamente criminal; y lo lucrativo que puede llegar a ser, conozco gente a la que le han raptado la mascota, y ni se inmutan, pero quítenles su berraco perfil de Facebook y llaman desesperados al GAULA, el DAS, la SIJIN, el F2 y hasta Jota Mario Valencia. Así que, sus probabilidades de obtener la tan ansiada recompensa son muy altas.

5 – Y el más desesperado recurso. Consiga puesto como extra en “Padres e hijos”. ¡Eso es garantizarse trabajo de por vida! Me enteré que ya tienen escritos los capítulos de cuanto ocurrirá luego del Armagedon. Al parecer, Daniela conquista a uno de los jinetes del Apocalipsis, y éste a su vez es adoptado por Carlos Alberto. De ahí en adelante la trama se centra en cómo los Franco intentan repoblar el mundo.




Escrita a solicitud de la revisa Cartel Urbano, ¿publicada? Nunca lo supe.

Fe de erratas: Poco después de la circulación de este artículo, ocurrió lo imposible: Padres e Hijos llegó a su fin… sospecho que Tele Colombia tomó la decisión sólo para restarle credibilidad a mi teoría.

50 PITUFI AÑOS

                                        (HUMOR)


¡¡Happy birthday to you, happy birthday to you, happy birthday Pitufos, happy birthday to you!! Sí señoras y señores, los Pitufos están de cumpleaños. La medio bobadita de 5 décadas entreteniendo al mundo. Y en Europa piensan rendirles un homenaje que esté a su altura --- bueno, no exactamente, o sería un homenaje muy pequeño ---. Tendrán canciones de aniversario, muñequitos en edición limitada, una colección especial de vestimenta, la emisión de sellos postales y exposiciones.

Mientras por allá festejan de lo lindo con tures temáticos y demás invenciones estrafalarias, yo les rindo un homenaje mucho más sencillo. Creo que todos hemos visto a los Pitufos, ¿pero alguna vez nos hemos detenido a analizarlos como se merecen? La verdad es que no. Aprovechemos entonces su medio siglo de existencia y reflexionemos sobre lo dura que debe ser la vida para ellos.

Partamos del triste hecho de sus viviendas. Estos pobres habitan en hongos. ¡En hongos por Dios santo! Un elemento biológico que ni es animal ni es planta. Son eso sí, unas cositas diminutas que algunos humanos usan para trabarse, o que en el mejor de los casos, terminan siendo ingredientes más de una pizza. Y esta realidad lo único que hace es resaltar su lastimera apariencia, porque verlos caminar por ahí sin ropita, me da la impresión de estar frente a un campamento de damnificados por alguna catástrofe natural.

Vayamos ahora a su pigmentación. Los hinchas de millonarios se jactan – no sabemos por qué – de llevar el azul en sus venas. ¿Pero se sentirían dichosos llevándolo en la piel? Lo dudo a fe. Ya de entrada, ¿si todos son azules, cómo hacen para saber cuando alguno se está ahogando? Imagino que para un rescatista de la Defensa Civil, a quien le han enseñado la tonalidad adquirida por un asfixiado, debe ser muy duro ver a los Pitufos y no sentir el impulso de arrojárseles encima a darles respiración boca a boca.

Y ese color en la piel debe acarrearles muchos más problemas. Por ejemplo, ¿cómo pueden distinguir a un Pitufo de la realeza? Por su sangre azul no es. O respóndanme ésta si son capaces: ¿Cómo hace Pitufina para saber que encontró a su príncipe azul?

A propósito de Pitufina. Qué dura la vida de esa niña. Una sola mujer entre 100 tipos. ¿Cómo podía caminar por las calles de aldea Pitufo? Aterrada, con miedo de una inminente violación. En qué momento se les subía la calentura a todos esos enanos y tenga pa´ que lleve. Al menos cuando hay varias mujeres se reparten entre ellas el morbo de los manes, pero si sólo hay una, todos visualizarán en ella la única posibilidad de ver satisfechos sus deseos carnales. Porque ni Papá Pitufo se salva de la sospecha, aceptémoslo, un viejito con barba que anda por ahí sin camiseta: ¡violador en potencia! Y una cosa advierto: ojo al hablar de Pitufina, no porque viva entre tantos hombres permito que se dude de su honra, ella no es ninguna mesalina que satisfaga tropas de machos ansiosos, en tal caso no sería Pitufina, sino Puta fina.

Y su drama no termina ahí. Calculen la angustia de una mujer sin amigas. ¿Con quién chismosea? ¿Cómo hace para ir al baño sola? ¿En dónde compra las toallas higiénicas? Por eso en los comerciales de protectores menstruales vemos que sobre la toalla riegan un líquido azul: homenaje a Pitufina, una mujer que ha debido sufrir a solas. El mayor gesto de solidaridad que puede encontrar en toda la aldea, se lo da Pitufo Vanidoso, quien en realidad no es ningún narcisista, sino una gay asolapado. Una cosa es mirarse al espejo todo el día, eso le pasa a cualquier respetable metrosexual, pero la florecita en la cabeza, esa sí que se la meta por donde seguro le gusta. Dicho esto sobre Pitufo Vanidoso, hablemos de otros aldeanos que resultan no menos inquietantes.

Pitufo Gruñón: Especulando, su constante mal genio podría deberse a la escasa posibilidad que de obtener sexo ofrece la aldea. ¿Pero de verdad será causal para andar rabón todo el día? Porque de ser así yo viviría rasgándome las vestiduras. En realidad creo que su amargura debe tener raíces mucho más profundas, por ejemplo, el hecho de que les hayan dado por uniforme un gorrito y pantalón blancos, con lo que han de ensuciarse dichas prendas viviendo en el bosque, y tener que lavarlas a mano, eso sí enfurece a cualquiera.

Pitufo Fortachón: Hay algo que siempre me ha confundido en este personaje. Es el tipo rudo, el musculoso, el malote de la vereda, ¿y justo lo que decide tatuarse en el brazo es un corazón? No sé qué tan lineal sea mi pensamiento, pero tiendo a asociar que un tipo cuya divina trinidad son los pectorales, bíceps y tríceps, resalta su vigor tatuándose un cráneo o un dragón, ¿pero un corazón? Debe ser un Osito Cariñosito infiltrado. Lo otro altamente sospechoso en Fortachón es la fuente de la que proviene toda esa inagotable energía. ¿Estamos acaso frente al campeón del dopaje? Hasta que no le estudien la orina mantendré mi suspicaz inquietud.

Pitufo Goloso: Algo es claro, la bulimia y anorexia son padecimientos ajenos a la preocupación de nuestro amiguito. Que coma más que el profesor Yarumo en sus correrías no es problema, lo que resulta chocante es que nunca engorde. Recuerdo capítulos en que el volumen de comida ingerida era superior al de su propia masa corporal, pero la barriga, intacta. Maldito afortunado.

Pitufo Bromista: Estamos ante el Pablo Escobar de los Pitufos, se la pasa poniendo bombas en todas partes. Lo único azul más peligroso que las barras bravas de Millonarios. El psicópata más grande en la historia de los dibujos animados, porque para él los explosivos son chistosos, para esta retorcida mente una explosión resulta jocosa. ¡¡Qué miedo!! Lo que me gusta de este personaje es que, sin proponérselo, consigue demostrar la poca inteligencia de sus congéneres. Recapitulemos, todos saben que se llama Bromista y siempre lleva un regalo que busca entregar a toda costa, ¿qué puede tener en el cerebro el Pitufo que aún caiga en la treta? ¿A nadie se le ha ocurrido encerrarlo para que se regenere? Pero me encantaría conocerlo para formularle una pregunta. ¿Si todos los días hace bromas, cómo se divierte el 28 de diciembre?

Pitufo Granjero: A diferencia de los demás, viste un overol y gorrito de paja, ¿por qué?, porque en realidad debería llamarse Pitufo Marrano, es el único que de verdad trabaja, se la pasa cultivando la tierra mientras los demás andan por ahí con sus bobadas. Mi total solidaridad con este sufrido personaje.

Pitufo Perezoso: Revalida lo dicho en Pitufo Granjero, que todos los demás son unos vagos, claro que este sí se descaró, es capaz de dormirse sobre un fogón prendido y graduarlo para que el calor lo arrulle. Me recuerda a ciertos ministros de interior y justicia de países suramericanos.

Pitufo Filósofo: Nuestro amigable cuatro ojos es el mamerto que no puede faltar. Quizás no un Descartes, un Seneca, un Platón, pero filósofo al fin y al cabo. Aunque, ¿qué sentencias puede legar al mundo un pensador azul de escasos centímetros? “Pienso, luego pitufiexisto”.

Pitufo Tontín: En toda sociedad los tontines tienen una razón de ser: elegir a sus gobernantes, por eso vienen en masa. Pero cuando nos presentan a un Tontín único, sin voz ni voto, en un pueblo donde la dictadura tiene al inamovible Papá Pitufo en el poder, nos preguntamos con desconcierto, ¿cuál es la finalidad de la existencia de este personaje? Tan difícil como responder a qué lado del pocillo se encuentra su oreja.

Pitufo Carpintero: Quizás fui un poco injusto al aseverar que Granjero es el único que trabaja en la aldea, Carpintero lo hace por igual, y la prueba fehaciente es que también usa overol. Es la versión reducida de McGyver. Puede construir lo que sea: un robot, un avión, un tren. Lo cual arroja una interrogante. ¡¿Si sabe hacer de todo, por qué diantres no construye una casa de verdad para que dejen de vivir en hongos?!

Pitufo Salvaje: Hay algo que jamás he logrado comprender. Se supone que se llama Salvaje porque vive en la selva, pero corríjanme si me equivoco, ¿los demás no viven exactamente en el mismo sitio? ¿O es que se fueron para un área metropolitana y nunca me enteré? Llamarlo “Salvaje” me parece tan aclaratorio como cuando a alguien en Chocó de sobre nombre le dicen “Negro”.

Papá Pitufo: Llegamos al extraño regidor de los destinos azules. ¿Alguien me puede explicar por qué este viejito rebelde se niega a usar el mismo traje de los demás? ¿A qué obedece el color rojo, es que quiere parecerse a Papá Noel o acaso es Comunista? Porque su característica barba y esa forma de amañarse en el poder, lo convierten en el Fidel Castro miniatura. Por otra parte, ¿de cuándo acá tienen que decirle “Papá”, ya ha reconocido a alguno en la aldea como hijo suyo? Me parecen de muy mal gusto estas dos muestras de petulancia en el susodicho, quien se supone sabe magia, pero para mí no pasa de ser un mero prospecto de Merlín.

Y por ultimo, un Pitufo que ha sido relegado a lo largo de los años. Pitufo Pipa de Ávila: al parecer se retiró de la serie antes de la culminación de su primera temporada, era un Pitufo inconforme con su condición, no la estatura sino el color. Se sometió a fuertes terapias de bronceamiento, pero lo único que obtuvo fue volverse morado. Así que se mandó a poner injertos de piel hasta conseguir parecerse un poco a los humanos. Luego, para reiterar aún más la protesta hacia el azul, decidió vestir la camiseta roja del America de Cali, equipo en el que militó consagrándose como pequeño gran goleador.

Pero un momento, no se vayan que nos resta un último elemento a considerar en la tragedia de nuestros amiguitos. Como si no tuvieran suficiente con todo lo dicho, incluidas sus caóticas personalidades, también son atacados por dos peculiares personajes.

Azrael: Un gato cuyo deseo de comérselos es tan solo equiparable al del coyote por echarse a la muela al Correcaminos (a propósito, no sé por qué ambos son tan obsesivos con querer comerse algo de lo que ni si quiera conocen su sabor, ¿qué tal que cuando por fin logren comérselos descubran que no les gustan, o que su carne los ponía indigestos? Habrían desperdiciado su existencia en una empresa inútil).

Y Gargamel: El rey de las obsesiones, tanto así que cada capitulo terminaba gritando: “voy a vengarme de los Pitufos, aunque sea lo ultimo que haga, lo ultimo que haga”. Se debe tener un nivel de bronca muy grande para decir que vengarse de alguien puede ser lo último que usted haga y quedar completamente satisfecho con que así sea.

Vean qué cerca está el drama de los suspiritos azules a la realidad colombiana. Viven en una aldea, bajo constante zozobra por cuenta de dos fuerzas dispuestas a acabarlos. Ahí está la fabula, hagan de cuenta un corregimiento asolado por guerrillos y paracos. Por eso resulta increíble que hayan coronado los 50 años y debemos celebrarlo. Ellos harán lo propio, soplarán las velas para luego disfrutar una rica torta cocinada por Pitufo Pastelero.

EL PERRO DE OBAMA

                                                   (HUMOR)


En el mundo están ocurriendo muchas cosas que son noticia: se recrudece el conflicto en la Franja de Gaza; la policía uruguaya detiene a la mujer de David Murcia; las FARC rechaza mediación de la iglesia para liberación de los secuestrados; Uribe recibe medalla de la libertad de manos de George Bush; Bernard Madoff continua libre bajo fianza. Pero no vamos a detenernos en ninguna de esas minucias. Ocuparemos las presentes páginas en un tema de verdadera relevancia: el perro que Barak Obama prometió a sus hijas.

Para quienes ignoren de lo que estamos hablando, la noche en que Obama partió en dos la historia convirtiéndose en el primer presidente negro de los Estados Unidos, pronunció las respectivas palabras triunfales ante miles de demócratas. Hasta ahí, normal. Pero en medio del júbilo de tan memorable victoria, le dio por prometer a sus dos pequeñas hijas que, como premio a su buena conducta durante la difícil campaña, les regalaría un perro que habrá de llegar junto a los Obama a la Casa Blanca.

Empecemos. ¿Realmente puede considerarse premio el hecho de recibir un perro? Levantarse a pasearlo, educarlo para que no dañe los muebles, estar pendiente de que no se le acabe el concentrado, ir detrás recogiéndole el popo. No jodas, qué castigo. Ya me imagino a las pobres Sasha y Maila, enrollando un periódico para cascarle al perro y refregarle el hocico en los orines que acaba de hacer mientras le gritan: ¡”Eso no se hace. Chichi en el patio, no en la oficina oval!”.

Pero don Obama no sabía en la que se estaba metiendo al contar en público su deseo de hallarles perro a las niñas. Menos repercusiones habría tenido que anunciará una reinvasión a Irak. Desde ese momento todo el mundo no ha hecho más que intentar meterle un perro por los ojos, le mandan ofertas de canes de todo el mundo, incluso una asociación de odontólogos se ofreció a extraer y enviarle puros caninos.

La encartada ha sido grande. Del Perú le ofrecieron un perro sin pelo llamado “Machu Pichu”, muy mal hecho por parte de los peruanos, está bien que se lo regalen, pero no le digan cómo tiene que llamarlo, a nadie le gusta que otro venga a bautizarle la mascota. Además, con todo respeto, el perrito no es muy bonito que digamos, lastima que ya no dan el programa de Laura en America que era donde tenían cabida todos los bichos raros.

También me enteré, confidencialmente, de otras ofertas caninas hechas al nuevo presidente. Francia le ofreció un Fox Terrier, Dinamarca le ofreció un Gran Danés, y Suizo le ofreció un perro caliente. Alemania quiso darle un Pastor Alemán, pero tuvo que rechazarlo porque era pastor protestante y no quiere peleas teológicas con la mascota. Y una oferta increíble, Lassie se ofreció a sí misma, ella solita le escribió una carta de su garra y letra, incluso adjuntó el pedrigree cinematográfico que la avala como buena mascota. La decisión está difícil, por eso al Can que aspira ser mascota de Obama se le dice Can-didato.

Lo que a estas alturas se me hace extraño es que Colombia no haya hecho su oferta perruna. Con la cantidad de perritos falderos que tiene Uribe, me parece una indelicadeza no poner alguno a disposición de la Casa Blanca. O ya que Obama es de gustos tan exóticos, deberíamos aprovechar la cantidad de peculiares razas que tenemos: el chandoberman, el pastor canequero, y el dalmatador.

Cabe aclarar que nuestro nuevo amigo del norte tampoco puso fáciles las características del animalito, imagínense, quiere que el perro sea un cruce, por aquello del mestizaje; que no sea cachorro para que llegue con un carácter ya formado, y que además sea hipoalergénico pues una de las niñas es alérgica. Mejor que las lleve a cine a ver Bolt y no molesten tanto. Claro que conociendo a los gringos, no falta el productor de televisión que ya esté pensando sacar provecho de esto y crear un reallity para encontrar la mascota presidencial, podría llamarse “American I Dog”, o “La Isla de los Canchosos”.

Lo cierto es que la búsqueda de este perrito está más larga que las aventuras de Benji el perseguido. Esperemos a ver en qué termina la novela, pero puedo vaticinar que el elegido no será un French Poodle, lo confundiría demasiado el hecho de ser el único blanquito en la familia.

LOS 80 DE MICKEY

                                         (HUMOR)


Imagino que el titulo del presente artículo tiene confundido a más de uno. Los 80 de Mickey suena a la competencia de los 50 de Joselito. Pero no, permítanme orientarlos por el correcto sendero del tema a tratar. Resulta que Mickey Mouse está cumpliendo 80 de vida. Esa es una cifra de admirar, especialmente en un negocio tan mal agradecido como el del espectáculo.

Respecto a Mickey, les voy a contar algo que de seguro ignoran, no debería jactarme de esto, pero en honor a la verdad, me precio de ser considerado uno de sus amigos más cercanos. Nuestra amistad nació tras compartir una derrota profesional, sucedió así. En cierta ocasión le ocurrió lo que tarde o temprano le pasa a todo comediante: sintió que nadie lo tomaba en serio, por lo que se propuso demostrar que su talento iba más allá de ser una cara bonita y bufonesco roedor. Recordó haber leído mi nombre en por los menos 5 libretos rechazados por Disney, lo que lo llevó a dudar de mis capacidades como escritor, pero a adorar mi persistencia. Me contactó, y tras abrir a mí su corazón, me pidió que le escribiera un monologo dramático en el que demostrará todo el dolor que puede conducir a un ratón hasta su tumba. Me lo tomé demasiado literal, fue así como nació la obra titulada: Maldito seas Racumín.

Fue estrenada con bajo perfil en un teátrico de la candelaria, un lugar con sillas de madera y sin espaldar, sin acústica, y una escasa capacidad para 30 personas, mejor dicho, aún sin la presencia de Mickey, el sitio era una ratonera. Como no queríamos llamar la atención de la prensa, lo presentamos a él con un seudónimo, pero para estar absolutamente seguros de que no iría nadie importante del medio, en la marquesina dejamos intacto mi crédito como escritor.

Maldito seas Racumín fue un rotundo fracaso, se presentó tres días seguidos consiguiendo un promedio de asistencia de 3 personas por noche, Mickey, el portero del teatro y yo, incluso la niña de la taquilla pidió libres las tres noches. Tan sólo el último día se presentaron dos hombres diferentes a nosotros, los abogados de Racumín para interponernos una demanda.

Mickey pagó la cifra solicitada por los demandantes, pero desde entonces, se mantuvo entre nosotros una bonita amistad, motivo por el que recibí una invitación para asistir a su fiesta de cumpleaños número 80, y fue muy desalentador el cuadro que hube de presenciar en la misma. Procedo a contarles algunas de las incidencias de la celebración.

Debí suponerlo, la fiesta estaba llena de puros viejitos, eso sí, muy ilustres: Goofy, el Pato Donald, Tío Rico, García Márquez. El abuelito Mickey se veía lo más de tierno, todavía usa sus cargaderitas, claro que ahora son para sujetarle el Tena. Porque a pesar de sus años, sigue comportándose como todo un niño, se hace popo y chichi en la ropa.

Pero como sin importar sus años, sigue siendo visto como el mayor icono representativo de los pequeños. La fiesta tuvo una piñata, tan bienintencionada como aburridora, pues en vista de que todas las caricaturas estaban ancianas, no la llenaron con juguetes sino con bonos de Provida.

Realmente me rompió el corazón verlo así de acabadito, está completamente cegatón, tanto, que le tocó agarrar a Pluto de lazarillo. Cuando iba a soplar la velas casi se quema las orejas, es que ya ni a ellas es capaz de mantenerlas paraditas. Y estaba muequito, hace años perdió la dentadura, afortunadamente volvió a sonreír porque el ratón Pérez le regaló una caja de dientes.

Lo reconfortante vino cuando empezó a contarnos algunas historias que seguramente nadie conocía. Por ejemplo, ¿sabían que su primer papel lo obtuvo haciendo de extra en el flautista de Hamelin? O figúrense que presentó casting para hacer del maestro Splinter, la rata que enseña karate a las Tortugas Ninja… pero no se lo dieron por la edad. Nadie da trabajo a personas o ratones de la tercera edad. Qué desazón, si consigues llegar vivo a la vejez, será tan sólo para ver que sea ella quien te mate.

Mickey ya se siente cansado, son 80 de su vida entregados a una empresa que no parece estar dispuesta a dejarlo jubilar, con tal de negar una pensión hacen lo que sean. Para colmo de males, no le pagan regalías por usar su rostro como imagen. Pero no queda otra opción que la resignación pues se niega a contratar abogados, les tiene miedo, dice que son unas ratas.