miércoles, 15 de febrero de 2012

EL CALVARIO BANCARIO


(HUMOR)



Asobancaria arrojó una interesante lista de motivos que tienen los colombianos para quejarse de los servicios prestados por los bancos. Quizá no pertenezco a la Superintendencia Financiera, pero ostento en mi currículum vítae, una considerable cantidad de años como usuario bancario, razón que me faculta para llamar la atención sobre algunos detalles que pudieron pasar por alto en dicho listado.

La mayoría de personas que vamos a un banco desconocemos conceptos como CDT, UVR, DTF, PYME, ETC… Por lo tanto, nuestros reclamos se limitan casi exclusivamente al tiempo que permanecemos en el espacio donde los hombres hacen sus transición del cordero al lobo; a la estructura física que nos muestra constantemente lo cerca que estamos de cederle los correctos cánones de conducta al Osama Bin Laden que llevamos dentro; ese purgatorio en tierra conocido como: ‘La fila’. No hay santo sobre la faz de la tierra que haya podido mantener su cordura en una fila, las páginas mismas de la Biblia no contarían con el santo Job entre sus personajes a emular, si la siguiente prueba impuesta al pobre hombre hubiese consistido en permanecer de pie, en medio de dos individuos con los que sólo tenemos en común el encontrarnos allí contra nuestra voluntad. Por eso, para prevenir reacciones violentas de los clientes, los bancos deberían evitar las filas y los detonantes que a enumerar se sabe son:   

1.    Las taquillas fuera de servicio: No hay detonante más eficaz para un asesino en potencia que encontrarse en medio de una fila estática, y observar que, de 10 taquillas dispuestas para su atención, solamente dos están en servicio. Ahora bien, si éstas estuvieran vacías, la reacción sería de una curiosa inquietud y planteamientos hipotéticos sobre el menester que podría estar ocupando a los ausentes; sentimiento muy distante del que nos inunda cuando advertimos que en dichos cubículos inutilizados sí hay empleados del banco, pero departiendo completamente ajenos a las miradas amenazantes de los clientes, que de buena gana iniciarían los tramites requeridos para acceder, más que a un derecho de petición, a un grito y pataleo contra el cajero.

2.    El mensajero: Está comprobado. No hay personaje más aborrecido en un banco por los  demás clientes que el mensajero, quien protegido únicamente por su chaleco reflectivo, se atreve a entrar carpeta en mano y hacer todas las vueltas de su empresa. Hasta el día de hoy no se conocen consecuencias trágicas para este tipo de detonantes, pero estamos seguros de que el día en que las únicas dos taquillas que funcionen se vean acaparadas por dos mensajeros, el desastre estará a las puertas.

3.    El Brinks man: Si bien el guardia de la Brinks no amenaza directamente nuestra paciencia, si hiere profundamente nuestro orgullo. Cuál vaqueros del oeste uniformados, estos sujetos ingresan al banco revolver en mano y dan un mensaje claro a la distinguida clientela: ‘No respondemos por el que respire bruscamente’. Después de lanzar miradas amenazantes por cinco minutos, salen escoltándose entre sí, y lanzando un último mensaje con su mirada… “Hasta la vista Babys”.

4.    El ‘colado’ amigable: En la mente de una persona que tiene por costumbre colarse en las filas, hay una premisa arraigada muy profundamente en su personalidad: “Cuélate en una fila y serás más importante que cualquiera de la misma”. Cuando un intruso en potencia detecta en la fila una persona de la que escasamente conoce el nombre, como aquel con quien compartió pupitre en la guardería, irrumpe en la estructura de manera violenta, y con una sonrisa macabra profiere la frase: “Entonces qué, tiempo sin verte”. La víctima en cuestión, al ser abordada de tan sorpresiva forma, no tiene la capacidad de reacción necesaria y solo asiente con resignación, mientras los demás condenados a la fila tenemos que permitir el agravio, y aceptar los cinco minutos más de tortura que significa la llegada del maldito coladillo hijo de su benemérita madrecilla.

Amigo usuario, si se identifica con lo aquí expuesto únase a ésta causa, expresemos nuestra inconformidad dando uso al siempre ignorado buzón de sugerencias, eso sí, seguramente seremos tantos, que para poder depositar el reclamo, tendremos que hacer fila.

miércoles, 1 de febrero de 2012

DÍA DEL MAGO


(HUMOR)



Cada 31 de enero, un grupo de magos colombianos se reúne para cenar, realizar un espectáculo y graduar a los nuevos aprendices. El motivo de este aquelarre es la conmemoración de la muerte de San Juan Bosco, quien atraía a niños y jóvenes a las iglesias desapareciendo monedas que hacía salir de las orejas de los pequeños. Esa sí me parece una forma astuta de inculcar la fe.

Así que, si el 31 de octubre es el día de las brujas, el 31 de enero lo es de los magos. Me causa mucha ilusión imaginar el tipo de cosas que deben ocurrir en un recinto atestado de tan mágicos personajes: Harry Potter mirando con recelo a Fabriani y el mago Lorgia; Siegfried y Roy contando que tras el incidente con uno de sus tigres, decidieron trabajar con el de Suramericana; Merlín reclamándole a Gandalf por copión; David Copperfield jactándose de los polvos mágicos le echó a Claudia Schiffer; Kris Ángel doblando las cucharas de la cena; el Mago de Oz borracho cantando las canciones de la película; Mandrake ilusionando a una vieja con hacerla su novia; los tres reyes magos preguntándose qué hacen allí si no saben hacer ningún truco; y José Simón diciendo a los demás que deben aprovechar para comprarle tapetes Conkert, porque está botado…¡¡ y yes!!.

Una fecha tan importante como este día del mago, nos pone a reflexionar sobre los muchos actos de magia realizados a diario en Colombia. Por eso recopilo para ustedes algunos de los mejores:

Uno de lo actos más sorprendentes y habituales en el país, es la desaparición de los fondos públicos ante la mirada atónita de la comunidad… Claro que el truco está incompleto porque después no vuelven a aparecer.

Otro acto maravilloso, es la levitación… Lo practican millones de colombianos que andan por ahí volando desempleados.

Siempre sorprendente, es el acto de partir a una persona en dos… Lo practican las empresas que ponen a un empleado a hacer el trabajo de dos personas por el sueldo de una.

El truco de adivinar la carta que sacamos de la baraja, aquí se practica con una variante mucho más sorprendente. Hay asaltantes que adivinan la suma que sacamos del cajero.

Si sacar palomas y conejos del sombrero descresta, ¿qué no pensaran de nosotros que sacamos micos del congreso y elefantes del palacio?

¿Quién no se maravilla con el truco del domador de fieras? Juan Manuel Santos es su mayor exponente al mantener controlado a Chávez sin que arroje ofensas en su contra.

El truco que siempre descresta es la tele transportación… Quien lo ha perfeccionado es la guerrilla: ahorita aparece aquí en Colombia y al momentico aparece por allá en Venezuela, o en Ecuador, y sin haber usado el pasaporte.

El ilusionismo, contrario a lo que puede pensarse, no es un acto de especial exigencia. Los colombianos somos felices ilusionándonos a diario, y no requerimos ilusionista, nos ilusionamos solos, el caso más drástico es de las personas que siguen apostándole a nuestra gloria futbolística.

Un acto que lamentablemente cada día se practica menos y tiende a desaparecer, es el de escupir fuego por la boca. Con los altos precios de la gasolina se hace muy difícil invertir en el show.

Pero el truco que hasta el momento no ha funcionado es el de la invisibilidad, lo han intentado todos los políticos corruptos que al hacer sus chanchucos juran que nadie puede verlos… ¡Pero los fiscales están descubriendo sus secretos, lero lero!