viernes, 9 de diciembre de 2011

POR PURO AGÜERO


(HUMOR)


Si hay una frase para la que aplique el calificativo de paradoja, es aquella pronunciada por el hombre que dijo: “Yo no creo en agüeros porque eso es de mala suerte”. Fieles a ese pensamiento, en Colombia contamos con agüeros de todo tipo, que seguimos, no por convencimiento de que ponerlos en práctica vaya a traer sobre nosotros la buena suerte, sino porque servirán cuando menos para alejar la mala. Pero aquellos agüeros sobre los que el presente texto nos invita a detenernos, son los decembrinos.

Empecemos por la tradicional carrera a la vuelta de la manzana llevando consigo cuanta maleta pueda cargar nuestra humanidad. Cuenta la leyenda, que este agüero tiene como fin, hacer que la persona que lo lleve a cabo, realice muchos viajes a lo largo del año entrante. Si realmente eso fuera necesario para viajar, dudo que en las épocas de “El mundo al vuelo con Héctor Mora”, los vecinos de don Héctor le vieran el 31 de diciembre gritando a sus hijos: “Rápido muchachos, a correr para que este año no se nos acabe el programita”. De igual manera, si el número de maletas determina la cantidad de viajes que tendrá en el año, asumo que Pirry sale a correr halando todo un anaquel de las tiendas Totto.

El otro argumento que me hace dudar de la veracidad de este agüero, es que si de impulsar grandes viajes se trata, no creo que el 31 de diciembre de 1491, Cristóbal Colon hay echado a correr, con las media pantalón de la época, convencido de que si abarcaba el número de manzanas suficientes, conseguiría el patrocinio de los reyes para su aventura. De igual manera, el 31 de diciembre de 1968, nadie vio a Neil Armstrong acompañado de su esposa, arrastrando fatigados una maletica de rodachines mientras rogaban al cielo coronar la luna.

Otro agüero es el de las 12 uvas. Esto demuestra que poseemos la capacidad de seguirle la corriente al primer tipo que hace algo. Menos mal el personaje en cuestión no patentó que el agüero consistiera en chuparse a la carrera 12 mamoncillos, porque esa noche los hospitales no darían abasto con tanto atragantado. A eso sumemos que usted debe ingerir cada uva mientras pide un deseo: no sé si es que yo soy un hombre extremadamente básico, pero les juro que con los tres primeros deseos, tengo y me sobra: salud, dinero y amor, de ahí en adelante, estaría embalado sin saber qué más pedir, mi cuarto deseo ya obedecería extravagancias creativas como tener poderes mutantes, imagínense a la altura del deseo 12, estaría pidiendo pendejadas como la paz del mundo o algo por el estilo.

Y para terminar, está la tradición de usar los calzones amarillos. Cabe resaltar que en este punto hay gente cochina que hace trampa, y por no comprar unos amarillos, lo que hace es que desde noviembre usa blancos y no los lava. Ahora bien, mi teoría es que este agüero se lo inventó un antepasado de los dueños de la feria del braisiere y sólo cucos: un 24 de diciembre se les quedó en la bodega un viajado de cucos amarillos, y los empleados preguntaron, “¿Qué hacemos con todo esto patrón?”, a lo que el man respondió: “Párenle bolas a lo que me voy a inventar”, regó el chisme, y desde entonces, a las prendas de ese color se les atribuyen bendiciones inigualables. El problema, es que se dice que los cucos amarillos traen prosperidad, y los rojos atraen la pasión, es decir, a base de colores lo pone a decidir cuáles son sus prioridades en la vida: amarillo, y no me preocupo por tener con qué tanquear el carro; o rojo, y podré hacerle la vuelta a cuantas viejas quiera. ¿Y tú, de qué color los usas?

5 comentarios:

  1. Blancos con una raya de oxido por la cantidad de hierro proveniente de los frijoles jajajajajajajajajaajajj muy bueno parcero este blog

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  2. Noo.. creo q el agüero d los calzones funciona si 1. son nuevos, y 2. si están al reves

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  3. me imaginé tratando de chupar los doce mamoncillos, jajajajaj

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  4. jajaja muy bueno. En mi casa el 31 se tiran el piso lavandola de champaña

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  5. Desde hace poco he implementado el de la vuelta a la manzana y nos ha dado resultado, el lio es que teniamos el de las uvas, entoces damos la vuelta a la mazana comiendo uvas, llegamos en realidad muertas de la risa

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