viernes, 16 de diciembre de 2011

EL ARTE DE RECICLAR REGALOS


(HUMOR)


La cercanía del 24 de diciembre me pone a reflexionar sobre esto: quién no se ha visto en la penosa situación de recibir un regalo y destaparlo emocionado, solo para descubrir que el gusto de la persona que se lo dio, difiere por completo del gusto del homenajeado. Es en ese momento donde considero que los colegios deberían dictar clases de actuación obligatorias, pues se requiere destreza suprema para sonreír y dar las gracias aparentando total agrado con lo recibido. Un pequeño error a la hora de disimular que no nos gustó, y seremos delatados vergonzosamente. Tan es así que grandes maestros como Robert de Niro y Al Pacino, descubrieron sus dotes actorales al fingir que se alegraban con los regalos de sus tías.

Una vez logramos salir airosos de tan engorrosa situación, debemos hacer frente al segundo dilema: ¿Qué hacer con el encarte de regalo que acabamos de recibir? Uno no consigue pensar en una ocasión lo suficientemente especial como para ponerse el saco de rombos y cuello en V que nos dio la prima Hortensia. Es entonces cuando podemos echar mano de un valioso recurso: el reciclaje de regalos. ¿En qué consiste?: Básicamente en desembalarse usando dicho presente como obsequio para una tercera persona.

Hay quienes defienden hidalgamente la idea de que uno no debe regalar lo que le han regalado, pero el que no haya re regalado algo, que tire la primera piedra. Es un acto de filantropía completamente valido. ¿Por qué negárselo a alguien que pueda ser más feliz con ello que yo? Lo fundamental es tener claros algunos puntos importantes para no cometer errores en el proceso. He aquí los cinco tips a tener en cuenta a la hora de reciclar bien un regalo:

Primero: Regale esas cosas que pueden ya haber sido usadas sin que eso las deteriore en lo más mínimo. Ejemplo, que me regalaron el último álbum de Juanes, lo escucho, está bacano, entonces lo quemo y ahí sí lo regalo…. Es ideal porque usted queda como un príncipe al dar música original, no apoyó la piratería comprando música chiviada, y quedó con una copia que de primera fuente que lo hace casi un original.

Segundo: Regale libros, porque es algo que siempre será re re re regalable… Al usted comprar un libro está dando inicio a una maravillosa cadena de regalos que hará feliz a varios, pues todos lo leerán y luego se lo pasarán alguien más. Esa es la explicación de por qué el libro de Ingrid Betancur reporta 5 personas que lo recibieron pero solo una que lo adquirió.

Tercero: Está bien que recicle, pero sea meticuloso a la hora de hacerlo, que tenga coherencia el regalo con la persona a la que se lo da. Por ejemplo, si a usted le sobra un juego de play station porque le dieron uno de más, no vaya pensar que es buena opción para dárselo en el cumpleaños al abuelito…. Por más moderno que sea el viejito no lo veo jugando God of War o Mortal Kombat.

Cuarto: La mejor persona con la que puede reciclar un regalo es con un tocayo. Alguien que se llame como usted, o en este caso, como yo, Iván. Porque si se le llega a escapar que en alguna parte le hubieran puesto una dedicatoria, no va a haber problema cuando él vea que dice “Con Cariño para Iván”. ¿En cambio cómo explica usted que diga “Con cariño para Gabriel”? Se verá ridículo explicando: “¿No sabías? Es que en algunos países a los Iván de cariño les dicen Gabo”.

Quinto: Si comete el error de reciclar el regalo y por falta de memoria resultó dándole el regalo a la misma persona que se lo dio a usted el año pasado. Tenga a la mano excusas que lo saquen del apuro, por ejemplo. “Ahh, es que el año pasado me hiciste tan feliz con esto, que te di lo mismo para que te sintieras exactamente como me sentí ese día”.

2 comentarios:

  1. Bueno... ese quinto me sucedió a mi en una ocasión; la diferencia es que se lo devolví con toda intención porque esa persona venía, año tras año, desencartándose conmigo de las cosas inservibles que le regalaban. Así me la quité de encima. A propósito: me encanta la solución de regalar certificados o bonos de los almacenes para que cada quien compre lo que le guste o, por lo menos, complete para comprarlo.

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  2. Faltó una regla de oro: Esa nueva persona no debe tener contacto con quien originalmente le dio el regalo a uno. @LuisGuillermo_

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